FARC y ELN: ¿Paz por fin?/Enfin la paix?

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Gran Acuerdo Nacional

Message : #7579 Darloup
18 oct. 2016, 04:18

Por José Félix Lafaurie R.

Frente a un gran desacuerdo, como el que se evidenció en los resultados del plebiscito, aunque sea obvio, se impone un “Gran Acuerdo Nacional” para preservar lo común y conciliar las diferencias de una sociedad dividida entre el ‘Sí’ y el ‘No’.

Ese Gran Acuerdo debe ser “político”, en el mejor sentido de la palabra, es decir, sin cabida para cálculos electorales y orientado a buscar un común denominador en torno a los valores democráticos: “El Acuerdo sobre lo Fundamental”, de Álvaro Gómez.

Ese gran pacto es mejor blindaje que la constituyente de las Farc o que la incorporación del Acuerdo al bloque de constitucionalidad. En 1957, un pacto político previo permitió salir del plebiscito al Frente Nacional sin traumatismos. En 1992, un acuerdo político hizo viable un proyecto, liderado por Álvaro Uribe, para frenar un intento por desconocer la amnistía para el M19, que incluía los delitos del Palacio de Justicia, cuando ello era posible porque no existían el Estatuto de Roma y la Corte Penal Internacional.

No obstante, hay dos peligrosos atajos. El primero responde a una posición inicial del Gobierno según la cual todo se limitaría a unos ajustes al Acuerdo Final. De semejante afirmación se deriva que no hay diferencias sustanciales entre el ‘Sí’ y el ‘No’, y que todo este desencuentro fue solo por asuntos cosméticos. Así las cosas, el nuevo Acuerdo Final maquillado podría ser renegociado rápidamente con las Farc y sometido a un nuevo plebiscito.

El segundo resulta de las demandas contra el Acto Legislativo para la Paz, una de las cuales busca la inexequibilidad del artículo 5º, que supedita su vigencia a los resultados del plebiscito. Si la Corte lo declara inexequible y deja vivo el resto del Acto Legislativo, estaría resucitando el Acuerdo Final y el Gobierno podría implementarlo vía fast track. De paso, el plebiscito habría sido una enorme pérdida de recursos y el tránsito de la polarización a la ruptura total.

Cualquiera de estos atajos ofende el más importante de los valores democráticos: el voto, y es, por definición, un camino corto, pero no hacia la paz sino hacia un cisma nacional de consecuencias impredecibles, en medio de una coyuntura económica difícil, máxime si se pretende la transformación del campo como base para aclimatar la paz.

El Gran Acuerdo debe permitir una salida digna, segura y con futuro, tanto para las Farc como para el país. Hay que proteger a las Farc, pero también los valores democráticos, entre ellos el voto y la integridad constitucional, pues la Carta no puede ser sustituida por un documento con el que más de la mitad del país estuvo en desacuerdo.

El Acuerdo Nacional debe respetar la voz del pueblo. Esa es su finalidad. Las constituciones se pueden modificar o derogar totalmente. La voluntad del pueblo desoída es la semilla de la confrontación; la negación de la paz.

Fuente: http://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/gran-acuerdo-nacional-294501
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El plebiscito

Message : #7581 Darloup
19 oct. 2016, 05:53

Por Emilio Sardi

Hizo bien el presidente Santos en convocar el plebiscito en el que los colombianos rechazaron el acuerdo hecho en Cuba entre los negociadores del Gobierno y las Farc. Rechazo que, por cierto, superó condiciones totalmente adversas, pues se dio en muy poco tiempo, con escasos fondos, con el inmenso poder de todo el Estado en contra, a pesar de las posiciones parcializadas de casi todos los medios de comunicación, contra el querer de la Iglesia Católica, sufriendo matoneos, y venciendo a las aceitadas maquinarias de los partidos políticos. Haberle impuesto ese acuerdo a esa inmensa masa de colombianos cuyo voto de rechazo nació de una decisión razonada, fruto del análisis de su contenido, hubiera conducido a una división nacional de proporciones inimaginables que el buen tino del Presidente evitó.

Es justo entender que el rechazo del pueblo colombiano no fue solo al acuerdo de Cuba. Con su voto, los colombianos también expresaron su hastío con ese montón de parásitos que conforma en buena medida el establecimiento clientelista político. Fue la expresión en las urnas de quienes no quieren oír ya más de ellos, desde los Gavirias, Barreras o Benedettis hasta los Cepedas de ambos pelambres. Del deseo general de que esos personajes despejen para que gente seria, que piense en el bien del país se ocupe de resolver los problemas que ellos han creado. Y tiene implícito el mandato de revocar un Congreso que entregó su facultad de legislar –y aún de opinar– sobre un acuerdo que ni siquiera conocía y que fue rechazado por los ciudadanos que lo estudiaron.

Es clara también la necesidad de escoger cuidadosamente a quienes negocien con las Farc en el futuro. Nadie niega la verbosidad ni la amplia experiencia del doctor De la Calle, quien hasta fue vicepresidente de Ernesto Samper, compendio de honorabilidad, pulcritud y virtudes republicanas. Pero el doctor De la Calle y su equipo negociador nos dijeron una y mil veces que el acuerdo que se sometió al apoyo o rechazo de los colombianos nunca podría ser modificado, y que ese era el mejor acuerdo posible. Dado que lo mejor que pudieron lograr fue eso, ellos no tienen ya nada más que hacer en cualquier negociación. Además, no debe dejárseles que busquen imponer desde adentro lo que ya rechazó el pueblo soberano. Personas con mayor capacidad y, sobre todo, con el interés nacional en mente deben ocuparse de cualquier negociación futura sobre ese tema. Vale anotar que hay quienes aceptarían continuar con los servicios de la señora canciller. Puede que ella no sea capaz de defender un metro cuadrado de suelo colombiano, pero que se luce como relacionista, se luce.

Fue lamentable la participación de la Iglesia Católica en el proceso. Que sus representantes en Colombia hayan engañado al Papa, haciéndolo dividir al país entre amigos y enemigos de la paz es imperdonable y explica en buena medida su poca credibilidad. ¿Quién puede confiar en quienes, abandonando su misión pastoral, tuercen los hechos y engañan a su jefe para lograr sus fines políticos?

Pasado el plebiscito, la verdad brilla: Tanto los del ‘Sí’ como los del ‘No’ queremos la paz. Esa verdad es precisamente la gran oportunidad que tiene el presidente Santos. Está en sus manos lograr una concertación nacional que permita llegar a un acuerdo que termine las actividades delictivas de las Farc, el grupo armado que más daño le ha causado a Colombia.

Fuente: http://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/el-plebiscito-294746
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“Pretender volver a empezar de cero o que no había conflicto es inviable”: Santos

Message : #7586 Darloup
24 oct. 2016, 01:17

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El presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón, habla desde su despacho en la Casa de Nariño.


Por Marco Schwartz Rodacki

El mandatario da pistas sobre los puntos más susceptibles de ajustes en el acuerdo con las Farc. “La aplicación de la jurisdicción especial de paz no está en discusión”, dice.

El presidente Juan Manuel Santos se muestra decidido a sacar adelante un nuevo acuerdo de paz y da pistas sobre los puntos más susceptibles de ajuste en el texto firmado con las Farc. Dice que en materia de justicia, principal tema de discordia con los promotores del ‘No’, hay espacio para hacer modificaciones pero ve inviable desechar el modelo de justicia transicional que fue pactado. La entrevista se realizó mediante un cuestionario escrito.

¿Qué conclusiones ha sacado del diálogo nacional que adelanta con los líderes del No?
El diálogo nacional ha incluido a todos los sectores, a las organizaciones civiles, las religiosas, a los partidos, a estudiantes y a ciudadanos. A los que votaron No y los que votaron Sí. Estos diálogos han servido para aclarar muchas dudas sobre el acuerdo de paz, y para recibir propuestas de ajustes que podamos llevar a la mesa de negociaciones con las Farc en La Habana. La principal conclusión es que todos, absolutamente todos, queremos la paz de Colombia, y seguiremos trabajando hasta encontrarla.

¿Siente que las propuestas del Centro Democrático son realistas? ¿O son dilatorias?
Las propuestas de todos los sectores que son realistas y que buscan hacer ajustes al acuerdo, son válidas. Unas son más difíciles de lograr. Pero las que desechan lo acordado, las que pretenden que arranquemos de cero, o las que piden imposibles, no contribuyen al anhelo de todos los colombianos de lograr la paz.

¿Cómo fue el reencuentro con el expresidente Uribe después de seis años sin hablar?
Fue un encuentro franco y constructivo. De allí surgió un esquema de diálogo que nos permitió escuchar y recibir directamente los puntos de ese sector político frente al acuerdo de paz y sus propuestas de ajuste. Las estamos analizando y las llevaremos a la mesa de negociaciones con las Farc.

¿Hay inamovibles en el acuerdo con las Farc?
Todas las propuestas realistas las estamos considerando, con atención y cuidado. Algunas son más difíciles que otras. Pero las que pretenden que hay que volver a empezar de cero o que parten de la base de que no existía un conflicto armado en Colombia, son inviables.

¿Cómo se incluirá a la familia, petición de los líderes religiosos, al acuerdo?
Durante las conversaciones en La Habana jamás se tocó el tema de la familia, no hizo parte de ninguno de los puntos de la negociación. Ha habido mucha desinformación al respecto y en las reuniones que hemos tenido con los líderes religiosos, poco a poco, hemos ido resolviendo todas sus dudas e inquietudes.

¿Está en discusión la aplicación de la Jurisdicción Especial para la Paz?
No, lo que está en discusión es el diseño de esa justicia transicional. La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) es un modelo de justicia que nos permitirá hacer, de una vez por todas, una transición de la guerra a la paz. El espíritu de la JEP, que se basa en la verdad, la justicia, la reparación y la garantía de no repetición, no puede desecharse.

¿Cuál es la propuesta del No que ve más viable incluir en el texto del acuerdo?
Hay muchas. En este momento, estamos catalogando y organizando todas las propuestas.

¿El cese al fuego hasta el 31 de diciembre es un plazo para lograr un nuevo acuerdo?
Como lo dije el día que anuncié la prórroga, no se trata de un ultimátum ni de una fecha límite. Espero que logremos un nuevo acuerdo mucho antes que eso.

¿Qué opinión tiene de las revelaciones hechas por Juan Carlos Vélez sobre la estrategia para que la gente “saliera a votar verraca”?
El plebiscito fue una oportunidad para que cada colombiano se manifestara sobre un acuerdo histórico que permitía acabar con un conflicto armado de más de 50 años con las Farc. Por eso me parece muy triste que la estrategia de uno de los grupos promotores del No haya sido desinformar y promover la indignación, el odio y el miedo, con mentiras.

¿Qué caminos hay para salvar el proceso de paz si no se logra un consenso con el uribismo y demás sectores del No?
Lo vamos a lograr. Hemos recogido opiniones y propuestas no solamente de los promotores del No, sino también del Sí. Vamos a buscar un nuevo acuerdo con las Farc que tenga un amplio respaldo ciudadano.

¿De llegar a un nuevo acuerdo convocaría otro plebiscito?
No lo descartamos, pero estamos revisando todas las opciones jurídicas para lograr el anhelo de paz de todos los colombianos, respetando la decisión que se tomó en las urnas. La implementación del nuevo acuerdo se hará, como siempre lo he dicho, en absoluto respeto con la Constitución, las leyes y los fallos de la Corte Constitucional.

¿Las negociaciones con el ELN ayudarán a destrabar el proceso con las Farc? Si no hemos podido culminar un proceso, ¿mantener dos en paralelo no sería complejo e inoportuno?
El objetivo que me he trazado es conseguir la paz completa para Colombia. Si logramos un acuerdo con el ELN, habremos alcanzado esa paz completa y el fin de las guerrillas en Colombia.

‘Timochenko’ dijo que fue hasta bueno que hubiera ganado el No. ¿Está de acuerdo?
No lo pondría en esos términos, pero sin duda fue una gran lección para todos los que estábamos convencidos de que el Sí ganaría. Nos ha permitido acercarnos más a las preocupaciones que tienen muchos ciudadanos y que son legítimas y válidas. Lo que reveló también, y eso me anima poderosamente, es que el país quiere decididamente la paz. Las manifestaciones ciudadanas han sido impresionantes y nos han demostrado a todos que no podemos desfallecer en la búsqueda de un camino civilizado. Me entusiasma también saber que las Farc se han comprometido a respetar el deseo de paz de la mayoría de los colombianos.

¿Qué pasó con la votación por el Sí? ¿Cree que hubo exceso de confianza por parte del Gobierno?
Se pueden encontrar muchas explicaciones para el resultado del Sí: el huracán, la poca movilización en algunas regiones, el engaño, las mentiras, el desconocimiento de lo que estaba en juego, incluso el exceso de confianza sobre el eventual triunfo. No sabría decir cuál tuvo más peso. Pero después del plebiscito, las movilizaciones ciudadanas son muestra de que el país sí está jugado por la paz, y que todo este esfuerzo vale la pena.

En la Corte hay 11 demandas contra el plebiscito y el Acto Legislativo para la Paz. ¿Qué pasaría, en su opinión, si el tribunal tumba alguno de los dos, o los dos?
Este gobierno siempre ha sido y es respetuoso de las decisiones de las Cortes.

En la Costa aunque ganó el Sí, pero con un margen fue muy estrecho y mucha abstención. Se siente decepcionado como cuando el entonces candidato Alfonso López preguntó: ‘¿Qué pasó con la Costa?’
El apoyo en general en la Costa fue amplio y estoy muy agradecido por ello. Claramente el Huracán afectó la participación.

Ya que la decisión del plebiscito solo es vinculante para usted, ¿el Congreso debería empezar a legislar sobre lo pactado?
Se va a respetar la decisión de la mayoría. Estamos buscando las alternativas que nos ofrecen nuestras leyes, siempre en el marco de la Constitución.

¿Cómo se sintió cuando recibió la llamada que lo anunciaba como el nuevo Nobel de Paz?
Recibí la noticia con una enorme alegría. Pero este premio no es solo para mí, y por eso dije que es para cada colombiano y, sobre todo, para las víctimas del conflicto armado. Es una muy, muy honrosa distinción que debe llenarnos de fuerza para seguir buscando la paz.

Usted invirtió gran parte de su capital político en un plebiscito en el que salió derrotado. A pesar de eso recibió el Nobel de paz como reconocimiento al esfuerzo puesto en el proceso con las Farc. ¿Siente que ese respaldo internacional le dio un nuevo crédito político para renegociar con los del No y con las Farc?
El reconocimiento del Nobel es un llamado y un mandato para perseverar en lo que ha sido mi compromiso incansable con la paz de Colombia.

Fuente: http://www.elheraldo.co/local/la-aplicacion-de-la-jurisdiccion-especial-de-paz-no-esta-en-discusion-santos-296418
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Los caminos para implementar el “nuevo acuerdo” de paz

Message : #7587 Darloup
24 oct. 2016, 02:12

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Negociadores de las Farc y el Gobierno reunidos este sábado en La Habana.


Por Jorge Luis Cantillo Barrios

Entre el consenso sobre los cambios al Acuerdo Final y el regreso a la confrontación armada, existen mecanismos jurídicos y legales para poner en marcha lo pactado.

Después del triunfo del ‘No’ en el plebiscito del pasado 2 de octubre el proceso de paz entró en un limbo del cual aún no ha podido salir. Mucho se ha especulado sobre el futuro del proceso y los caminos a seguir en la etapa de renegociación que se abre, la cual permite introducir ajustes o modificaciones al texto del Acuerdo Final.

Los escenarios posibles van desde el más fatalista –que sugiere un regreso a la confrontación armada–, hasta el más optimista, que aboga por un nuevo acuerdo construido bajo el consenso de todos los actores políticos y sociales del país, incluyendo, sin duda, al Centro Democrático.

El llamado “nuevo acuerdo” es el objetivo que persigue el Gobierno, así lo ha manifestado el presidente Juan Manuel Santos en sus periódicas alocuciones para informar de los avances del diálogo nacional y las propuestas recibidas desde los sectores del ‘No’.

Este nuevo acuerdo traerá, según el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, “modificaciones sustanciales” y con la primera reunión entre las delegaciones del Gobierno y las Farc llevada a cabo este sábado en La Habana, comenzó el trabajo para lograrlo.

El tiempo, no obstante, sigue siendo el mayor enemigo. “El cese al fuego bilateral es muy frágil”, reconoció Cristo en una reciente entrevista en EL HERALDO.

Así también lo manifestó el presidente el sábado, desde Norte de Santander, al mandar un mensaje de urgencia a los negociadores en La Habana: “Métanle el acelerador, tenemos que tener un nuevo acuerdo muy pronto, para poderlo comenzar a implementar muy pronto”.

¿Por qué un nuevo acuerdo?

El concepto de un “nuevo acuerdo” tiene una relevancia particular y deja ver la posición del Gobierno frente al futuro del proceso.

El plebiscito por la paz tuvo efectos políticos importantes, siendo el principal de ellos impedir la implementación del Acuerdo Final por parte del presidente. También deslegitimó al Congreso para utilizar su facultad legal y constitucional de implementar vía tramité legislativo el acuerdo. Y, además, dejó sin efecto el mecanismo ‘fast track’ instaurado por el Acto Legislativo por la Paz para traducir en leyes y reformas constitucionales lo pactado en La Habana.

Con un nuevo acuerdo, es decir, un texto modificado y ajustado producto de la renegociación y la inclusión de las propuestas del ‘No’ que la mesa La Habana considere viables, el presidente recuperaría sus facultades constitucionales para implementar lo pactado vía Congreso, y de convocarse un nuevo plebiscito o algún otro mecanismo de refrendación popular, el Acto Legislativo podría ser aplicado, junto con el mecanismo ‘fast track’.

Estas opciones, aunque posibles, son difíciles de materializar, porque dependen del consenso de la gran mayoría de las fuerzas políticas, especialmente los promotores del ‘No’.

La “juridicidad”: Salidas legales para implementar el acuerdo.

El presidente Santos lo afirmó el martes pasado: “Es con la juridicidad (que) se va a sacar adelante el acuerdo de paz”. Palabras que fueron reafirmadas por el ministro Cristo en su visita a esta casa editorial: “Significa que hay que reafirmar que este Gobierno no se sale de la constitución y de la Ley y de las decisiones sobre el plebiscito de la Corte Constitucional, en ese marco es que vamos a actuar”.

Dentro de dicho marco la primera vía estaría en manos del Congreso. La sentencia de la Corte determinó que el resultado del plebiscito solo era vinculante para el Presidente, por lo tanto, el Congreso no pierde sus facultades para implementar el Acuerdo Final vía legislativa.

Así lo explica la constitucionalista Viridiana Molinares, quien señala que la victoria del ‘No’ también detuvo el Acto Legislativo por la Paz.

“Sin este se tendrían que adelantar todas las reformas constitucionales y expedición de leyes derivadas de del acuerdo bajo los tramites ordinarios de estos procesos, los cuales tomarían más de un año, contrario a lo que se preveía con el Acto Legislativo, que era seis meses”, afirma la docente de la Universidad del Norte.

No obstante, agrega: “Si se logra un nuevo acuerdo, el presidente podrá optar o no por someterlo a un plebiscito”.

Con un nuevo plebiscito el ‘fast track’ podría entrar nuevamente en vigencia, ya que en su artículo 5 el Acto Legislativo amarra la entrada en vigor del mismo con la refrendación popular.

Refrendación: ¿Asamblea O cabildo?

La Corte Constitucional fue clara en afirmar que podría ser convocado un nuevo plebiscito y aunque esta es una idea que no descarta el Gobierno, sobre la mesa hay otras opciones de refrendación. Una de ellas es la Asamblea Nacional Constituyente, opción de la que podría emanar el “gran pacto nacional” del que habla el uribismo. Esta vía, de acuerdo con el abogado Juan Pablo Sarmiento, plantea inconvenientes por motivo del tiempo de más de un año entre la convocatoria, la elección de los delegados y su periodo de duración. Esto sumado a la real posibilidad de que termine siendo excluyente para las fuerzas políticas minoritaria y regresiva en materia de derechos para ciertos sectores de la sociedad. Otra opción son los cabildos abiertos, propuesta impulsada por el expresidente de la Corte Constitucional Eduardo Cifuentes. Esta vía pretende que la ciudadanía se tome los concejos municipales y desde allí refrendar políticamente el nuevo acuerdo. Para esto, en cada ciudad y municipio se debe recoger un mínimo de cinco firmas por cada mil votantes.

“Todo parte del nuevo acuerdo”, afirmó el ministro Cristo, postura que concuerda con la explicación de la experta


Implementar el acuerdo, sea el que ya se tiene o uno nuevo, por un procedimiento legislativo ordinario representa un problema fundamental, los tiempos.

“El 2017 será un año electoral y ello puede impactar directamente las dinámicas de la negociación”, afirma el politólogo Ángel Tuirán, recordando que el año que tomaría aprobar las leyes y reformas necesarias para poner en marcha los acuerdos se vería entrelazado con las campañas a las elecciones legislativas y presidenciales de 2018, un escenario que el Gobierno pretende evitar a toda costa.

En el Congreso, además, se tramita actualmente la reforma tributaria, una prioridad del Gobierno para tapar el hueco fiscal del país, lo que tendrá ocupados a los congresistas hasta fin de año, dificultando aún más esta posibilidad de implementación.

El salida para esta situación podría estar, paradójicamente, en las demandas presentadas por el Centro Democrático contra la convocatoria del plebiscito y contra el Acto Legislativo, las cuales quiso retirar después de que los resultados en las urnas les favorecieran.

La Corte negó dicha solicitud y continuó con su estudio, junto con otras 9 acciones que piden la repetición de las elecciones, o la caída de la reforma que instaura el ‘fast track’. De las sentencias que profiera la Corte sobre estas demandas, podrían surgir precisiones que den luces del camino legal a seguir para implementar un nuevo acuerdo

“Si la Corte Constitucional decide eliminar el articulo 5 a raíz de diversas demandas que se han presentado, sería lógico decir que el Acto Legislativo, y sus diversos mecanismos para implementar los acuerdos, entrarían en marcha”, afirma Molinares.

Renegociación: Las líneas rojas del ‘No’, el Gobierno y las Farc

La renegociación que comienza promete ser un proceso intenso en el que las partes buscan presentar soluciones rápidas y viables. Sin embargo, tanto el Gobierno como las Farc y el ‘No’ tienen inamovibles y líneas rojas.

Desde el ‘No’, principalmente al interior del Centro Democrático, se ha propuesto la construcción de un “gran pacto nacional” y la instauración de una “mesa técnica” entre el uribismo, el Gobierno y las Farc para construir consensos que ayuden a la implementación de los acuerdos.
Esta opción, para el politólogo Ángel Tuirán, “podría ser un escenario legítimo para la discusión de los puntos en renegociación, permitiendo a los sectores allí representados, generar relaciones tanto de confianza como de disposición a la negociación”. No obstante, la posición de la que parte el Centro Democrático “tocan los puntos más sensibles de la negociación” y por lo tanto dificulta el consenso.

La principal discrepancia está en la aplicación de la Jurisdicción Especial de Paz, que para el expresidente y senador Álvaro Uribe debería ser desechada, apelando a una justicia transicional dentro de la jurisdicción ordinaria para juzgar a los desmovilizados de las Farc. Por otro lado, el uribismo sostiene que debe haber una “reclusión efectiva en granjas agrícolas”, propuesta hecha por la conservadora Marta Lucía Ramírez, para los autores de delitos de lesa humanidad, los cuales no deberían ser elegibles políticamente.

Estados dos propuestas han sido rechazadas por las Farc en reiteradas ocasiones, la última de ellas se dio con la cancelación de una reunión entre Carlos Holmes, Iván Duque y Óscar Iván Zuluaga, precandidacos presidenciales uribistas, con el abogado de las Farc, Enrique Santiago. “La única mesa legítima es con el Gobierno”, fue el mensaje de las Farc.

En este mismo sentido, ‘Timochenko’ calificó como un “exabrupto” la propuesta de desmantelar la jurisdicción de paz, y recordó que la intención del acuerdo es que las Farc hagan el tránsito de las armas a la política. Es decir, justicia y participación, son inamovibles para la guerrilla.

Por parte del Gobierno hay más conciliación. Han aceptado introducir modificaciones al texto y hacer precisiones en los temas de género, protección a la familia, la extinción de domino y la duración de la justicia transicional, entre otros.

Las líneas rojas del Gobierno están en las propuestas que desconocen la existencia de un conflicto armado en Colombia, la idea de desechar la Jurisdicción Especial para la Paz y la no aplicación del derecho internacional humanitario.

El peor escenario: Regreso a la confrontación armada

A pesar de que el presidente Santos prolongó el cese al fuego bilateral hasta el 31 de diciembre, un retorno a la confrontación armada no es un escenario descartable y por eso al Gobierno le urge trabajar con celeridad y eficacia para reencausar el proceso y buscar soluciones que permitan implementar un nuevo acuerdo de paz.

Así lo reconoció el Ministro del Interior al afirmar que “el cese al fuego es muy frágil sin un acuerdo definitivo”.

Para el Ministro, aunque las partes, Ejército y Farc, tienen la voluntad de cumplir con los protocolos del cese al fuego, si no se llega rápido a un nuevo acuerdo que brinde garantías, se tiene la “preocupación enorme de que volvamos al escenario del conflicto con cualquier situación que se presente”.

Recuerda Cristo que la misión verificación que aprobó el Consejo de Seguridad de la ONU soporta su mandato en la existencia de un acuerdo definitivo, “luego no pueden quedarse por siembre”.

Según el doctor en Estudios Americanos, Luis Fernando Trejos, este es un escenario posible, ya que en un cese prolongado mientras se negocia una modificación a los acuerdos “se corre el riesgo que las estructuras de las Farc tengan que darse a la tarea de conseguir finanzas (extorsionar, secuestrar, gramar) y eso implica mover unidades en el territorio, lo que eleva las posibilidades de choques armados con la Fuerza Pública”.

Trejos destaca que el capital político que las Farc han logrado acumular durante la última etapa de la negociación los motiva a mantener el cese al fuego y dificulta la posibilidad de un retorno rápido a la guerra, aunque este se rompa el 31 de diciembre, pero afirma que en ese escenario, “lo harán de forma pasiva-defensiva, en sus tradicionales zonas de retaguardia, especialmente aquellas con rentas ilegales (coca y minería), esperando el desenlace de las elecciones presidenciales de 2018, con el fin de retomar o iniciar una nueva negociación, teniendo como base lo ya acordado”.

Además, señala el experto, “un escenario de inactividad armada prolongada abriría la posibilidad de disidencias”.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/los-caminos-para-implementar-el-nuevo-acuerdo-de-paz-296437
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Ganó el miedo

Message : #7591 Darloup
28 oct. 2016, 05:42

Por Heidi Abuchaibe Abuchaibe

En la pasada jornada refrendatoria, mientras el ‘Sí’ y el ‘No’ prácticamente empataron, el miedo fue el gran triunfador. Ese miedo, generador de reacciones egoístas, justificativo de los medios ante el fin, perturbador de la confianza colectiva y de la sensatez creativa. Fiel al servicio del frágil ego, encontró abonado el terreno.

El miedo a una futura intromisión llevó a los negociadores a combinar todas las formas de atajos, sin prever cómo su interacción producía un alto riesgo de fracaso.

Fue el miedo al paso del tiempo lo que llevó a cambiar al equipo negociador y a realizar de forma afanosa, mixturas peligrosas en materia de amnistía, participación política y sanción.

Fue el miedo a asumir responsabilidades lo que llevó a los representantes de las Farc a anteponer en la negociación intereses particulares frente a los de su colectividad.

Fue el miedo partidista el que impulsó la reconocida y sucia campaña de un sector del ‘No’, al igual que las triunfalistas, soberbias y anticipadas celebraciones del ‘Sí’. El responsable de la carencia de diálogo oportuno con la oposición.

Fue el miedo el que inspiró peligrosos candados como el acuerdo especial, el bloque de constitucionalidad y la refrendación. Demasiadas llaves que, al final, no solo no dieron la seguridad esperada, sino que dejaron en el limbo un ejercicio monumental de construcción de paz, minó la confianza popular y terminó de encrespar los ánimos de la oposición.

También fue el miedo el que nos llevó a muchos partidarios del acuerdo a minimizar riesgos frente a temas inconclusos, confusos, que los afanes del tiempo llevarían, de seguro, a la maldita y eterna improvisación. Inclusive, fue el miedo a discrepar el generador de los erráticos resultados de las encuestas y la abstención.

El resultado, en parte desolador. En parte, si se transforma en oportunidad. Hasta ese día, muchas medias verdades sin espacio a oírse entre sí. Ni era el mejor acuerdo posible, ni su rechazo la hecatombe para el país. Hoy sabemos que la guerra no volvió. Que sigue abierta la ventana al diálogo y aunque no es una situación fácil ni del todo segura, sí puede ser la oportunidad de llegar a un acuerdo más incluyente, representativo, acotado y realista. Sí, y solo si es aprovechada por todas las fuerzas políticas involucradas, libre del miedo y el ego que lo alimenta.

Nada menos legitimante que el miedo, ni peor consejero que el ego. Podríamos empezar por las reglas mínimas de solución de conflictos. Reconocer al otro como igual, ponerse en sus zapatos, no tomárselo personal, ser honesto en lo que se puede ceder, buscar fórmulas gana-gana y reconocer los límites de la negociación.

Hoy, las oportunidades siguen siendo todas. La sociedad civil dio una gran lección al país político, visible en las proclamas y manifestaciones de estudiantes, comunidades indígenas y víctimas. Hoy muchos sectores se están sumando en propuestas, cada vez más cerca de consensos. Construir en la pluralidad, en la divergencia, en aras del bien común. ¿No era de eso que se trataba un proceso de paz?

Fuente: http://www.elheraldo.co/columnas-de-opinion/gano-el-miedo-297210
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¿Se tragarán las Farc varios sapos?

Message : #7619 Darloup
07 nov. 2016, 04:44

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Aspecto de la reunión del sábado entre las delegaciones del Gobierno y las Farc en La Habana.


Por Óscar Montes

La negociación de un “nuevo” Acuerdo Final las obligaría a ceder en varios inamovibles, como los que tienen que ver con restricción de la libertad y Justicia Transicional.

En su visita al Reino Unido, donde fue recibido con todos los honores de jefe de Estado por la Reina Isabel II en el Palacio de Buckingham y escuchado con atención en la Cámara de los Lores, el presidente Juan Manuel Santos, afirmó con vehemencia que el triunfo del ‘No’ en el Plebiscito de la Paz había sido fraudulento y producto de “desinformación y mentiras”.

La declaración de Santos resultó imprudente y desafortunada no por lo novedosa -lo mismo había dicho el gerente de la campaña del ‘No’ del Centro Democrático, Juan Carlos Vélez Uribe– sino porque alteró el clima de las reuniones que se llevaban a cabo en Bogotá –por instrucciones del propio Santos– entre los delegados del Gobierno y los promotores del ‘No’, en la búsqueda de lograr “ajustes” al Acuerdo Final de Paz, firmado entre el Presidente y el jefe máximo de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timochenko.

Arropado por las cortinas del Palacio de Westminster, sede del Parlamento Británico, Santos sacó valor para decir con contundencia en la Cámara de los Lores en Londres lo que no había dicho en Bogotá: “El triunfo del ‘No’ fue el resultado de una estrategia de desinformación y mentiras”.

La versión londinense de Santos contrastó con la versión bogotana. A muchos les gusta más el Santos directo y camorrero de allá, que el taimado y calculador de acá. A los que no les gustó ni cinco el “Santos inglés” fue a los dirigentes del ‘No’, quienes protestaron públicamente por las que consideraron ofensas del Presidente.

A la postre el impasse se superó y las tensas negociaciones concluyeron con más de 400 recomendaciones del ‘No’ al Gobierno para que este –a su vez– las discuta con los delegados de las Farc en La Habana, quienes tendrán la última palabra sobre el “nuevo” Acuerdo Final de Paz, como lo llamó el ministro del interior, Juan Fernando Cristo.

En esta oportunidad, sin embargo, el tiempo corre en contra de las Farc, pues si alargan la negociación –como suelen hacer con frecuencia– podrían desaprovechar el mejor momento que han tenido en toda su historia para sacar adelante unos acuerdos muy favorables en términos sociales, políticos y económicos. Y si se quiere, también electorales, puesto que en la más reciente encuesta de Gallup, ese grupo guerrillero alcanza una sorpresiva favorabilidad del 18 por ciento, por encima, incluso, de los partidos tradicionales.

Pero, además, son las Farc las que más tienen que perder si no se logra pronto un “nuevo” Acuerdo Final de Paz. La incertidumbre jurídica de sus jefes y de sus combatientes, el ánimo de la “guerrillerada”, que espera ansiosa en los campamentos el humo blanco de La Habana y el riesgo de una deserción masiva ante la volubilidad en que se encuentran, son alarmas encendidas que los voceros del grupo guerrillero deben desactivar en el menor tiempo posible. ¿Qué va a pasar en la nueva negociación entre el Gobierno y las Farc? ¿Qué pasará con los temas gruesos del Acuerdo Final, que no son sujetos de “ajustes”, sino de cambios estructurales de fondo?

Acuerdo Final: ¿cómo mover los inamovibles?

Las reuniones entre el Gobierno y los voceros del ‘No’ tenían como propósito lograr acercamientos en los temas de fondo del Acuerdo Final y no el de “maquillar” aquellos puntos en los que hay algunas afinidades. Es decir, de lo que se trataba era de mover los “inamovibles” del ‘No’ y no de cambiar algunas palabras incómodas. Había que meterle mano a la carne y no al hueso. Y –al parecer– en este sentido fue muy poco lo que se avanzó. Para decirlo en plata blanca: ni el Estatuto de la Oposición, ni la amnistía a los combatientes rasos de las Farc, ni siquiera el uso y propiedad de la tierra, son puntos irreconciliables entre los promotores del ‘No’ y los delegados de las Farc. Todos ellos se pueden ajustar, pues son el “hueso” del Acuerdo y por consiguiente no son el problema. El problema está en la “carne” del Acuerdo Final. Es decir, en los verdaderos temas de fondo: ¿Qué pasará con las penas efectivas a los jefes de las Farc, que tienen que ver con la restricción de su libertad (cárcel)? ¿Qué restricciones políticas se les impondrán para su acceso al Congreso y a otros cargos de elección popular? ¿Cómo se modificará el Tribunal Especial de Paz para que respete la autonomía de la Rama Judicial y para que esté compuesto sólo por magistrados colombianos?

¿Gobierno con la camiseta del ‘No’ en La Habana?

La reunión de ayer en la Casa de Nariño, entre el presidente Santos y Humberto De la Calle, sirvió para que el jefe del equipo negociador del Gobierno informara al jefe del Estado sobre los acercamientos que hubo durante las sesiones con los promotores del ‘No’. Pero –sobre todo– para que le contara en qué puntos las distancias entre lo acordado en La Habana y las propuestas del ‘No’ resultan siderales. Y ello es muy importante, porque de lo que se trata no es de que los delegados del Gobierno sean simples “mensajeros” de las propuestas de los promotores del ‘No’, sino que se pongan su camiseta a la hora de defenderlas ante las Farc. Y es aquí donde surge una enorme dificultad, luego de la imprudente y desafortunada declaración de Santos en Londres: ¿Van a ponerse los delegados del Gobierno la camiseta del ‘No’ luego de que su jefe –el presidente Santos– afirmara que ganaron con “desinformación y mentiras”? ¿Con qué legitimidad van a defender ante las Farc unas iniciativas a las que el propio Santos descalificó por ser producto del “engaño” y el “fraude”? ¿Qué pasa si las Farc desoyen las propuestas del ‘No’, que fueron respaldadas con 6.400.000 votos? Pero, además, las iniciativas del ‘No’ tampoco tienen el respaldo de los propios delegados del Gobierno en La Habana, como ocurre con el senador Roy Barreras, quien –durante la campaña plebiscitaria– bombardeó con todo tipo de adjetivos a los líderes de opositores. ¿Defenderá Roy unas propuestas en las que no cree? Difícil pensar que así sea.

El afán ahora es de las Farc

Hay una frase que se hizo célebre en todas las negociaciones de paz con las Farc: “Los tiempos de las Farc son distintos a los del Gobierno”. Ello para significar que la premura a la hora de dialogar no es una de sus características. Esa parsimonia les sirvió para ganar muchas batallas por físico cansancio de sus interlocutores, que manejan otros tiempos y otras urgencias. Pues bien, ahora los tiempos cambiaron, porque quienes tienen afán son las Farc. En el caso de Santos, su mayor preocupación es la de recibir el próximo 10 de Diciembre el premio Nobel sin tener la paz firmada con las Farc. A las Farc en cambio le inquietan varios asuntos delicados: uno tiene que ver con el aspecto militar y estratégico, pues se trata de un ejército irregular cuyos hombres están en sitios fijos y ello los hace vulnerables ante un eventual rompimiento del “cese bilateral del fuego y hostilidades”, escenario que trasnocha a varios de los comandantes del grupo insurgente. Todos los ejércitos del mundo son entrenados para combatir y las Farc no son la excepción. La modorra, la incertidumbre y el limbo podría llevar a sus jefes a desesperarse y buscar salidas, como la deserción, que es uno de los mayores riesgos de las Farc en estos momentos. Una deserción masiva de combatientes sería funesta para los voceros de las Farc en La Habana y para la propia negociación. La otra premura de las Farc es política: nadie tiene más afán por hacer política que ‘Timochenko’ y compañía, mucho más ahora que tienen una “milagrosa” favorabilidad –según la encuesta de Gallup– del 18 por ciento, por encima de los partidos políticos. Pasar del 99 por ciento de rechazo de los colombianos al 18 por ciento de favorabilidad les abre a las Farc una puerta electoral lo suficientemente ancha como para ser protagonista de primer nivel en 2018.

¿Están dispuestas las Farc a tragarse los sapos?

Es evidente que quienes tienen afán ahora son las Farc y por ello serían las más interesadas en firmar cuanto antes un “nuevo” Acuerdo Final, entonces es posible que les toque beberse la misma medicina que nos tuvimos que tomar los colombianos durante la negociación en La Habana, esto es: tragarse varios sapos si quieren mantener vivo el Acuerdo Final de Paz, el mismo que fue rechazado por los colombianos. Punto. ¿Están dispuestas a ceder en algunos inamovibles, como los que tienen que ver con la restricción de la libertad de sus jefes? ¿Están dispuestas a replantear todo el sistema de Justicia Transicional? ¿Están dispuestas a ceder en lo que tiene que ver con la llegada “express” de sus jefes de la selva directamente al Capitolio? Ese es el debate que se abre esta semana en La Habana, sólo que en esta oportunidad las cosas serán diferentes, pues el tiempo por primera vez corre en su contra.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/analisis-ley-del-montes-se-tragaran-las-farc-varios-sapos-300026
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Farc y Gobierno llegan a nuevo acuerdo de paz con ajustes

Message : #7630 Darloup
14 nov. 2016, 08:48

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‘Iván Márquez’ saluda a De La Calle, tras el anuncio.


Por Brillith Obregón Rolón

Luego de 41 días de diálogo con los sectores que votaron ‘No’, las delegaciones de paz hicieron el anuncio. Jefes de las Farc podrán ser elegidos para cargos públicos.

Tras el rechazo del primer acuerdo de paz el pasado 2 de octubre y luego de 40 días de diálogo con los sectores que votaron ‘No’, Gobierno y Farc firmaron ayer un nuevo acuerdo para la terminación de más de 50 años de conflicto armado.

El anuncio tomó por sorpresa al país puesto que los ajustes propuestos fueron más de 500, agrupados en 57 ejes temáticos, y, de acuerdo con las declaraciones de las delegaciones, se revisaron y se discutieron uno a uno.

La noticia la dieron desde La Habana los jefes de las delegaciones de paz, Humberto De la Calle y Luciano Marín Arango (alias Iván Márquez) a través de un comunicado conjunto y, luego, en la firma pública del texto.

“Atendiendo el clamor de los colombianos por concretar su anhelo de paz y reconciliación, hemos alcanzado un nuevo Acuerdo Final”, se aseguró en el documento.

Con este nuevo convenio, el Ejecutivo y la guerrilla esperan que “se supere la polarización y se recojan todas las expresiones políticas y sociales”.

Ya en las declaraciones públicas, y en presencia de los representantes de los países garantes (Cuba y Noruega), De la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno, manifestó que haría una “confesión personal”. “Dije que el Acuerdo del 26 de septiembre era el mejor Acuerdo posible, aunque era también susceptible de críticas”; sin embargo, “hoy (ayer) con humildad reconozco que este Acuerdo es mejor”, aseguró.

En su intervención, el político y abogado que ha encabezado el equipo desde el 2012 recordó el camino recorrido desde la victoria del No (50,22%) por estrecho margen frente al Sí (49,77%) en el proceso de refrendación.

Asimismo, mencionó desde “las múltiples reuniones que sostuvo el jefe de Estado con los diferentes líderes del ‘No” hasta los constantes viajes desde y hacía la capital cubana.

Luciano Marín, el hombre que ha representado a la guerrilla en las negociaciones de paz, también intervino y agradeció a los garantes por “impulsar contra viento y marea los avances de la mesa”.

Calificó como “ángeles de la guarda” a los acompañantes de Venezuela y Chile, y a nombre de Colombia dio las gracias por “durante tanto tiempo ayudar a encontrar las sendas de la paz”.

“Seguiremos apoyando”

Estados Unidos también se pronunció al respecto. “Quiero felicitar al gobierno y al pueblo de Colombia por lograr un acuerdo de paz revisado”, dijo el secretario de Estado, John Kerry.

Indicó que su país, en coordinación con el Gobierno de Colombia, seguirá apoyando la plena aplicación del acuerdo final de paz.

“Aquí no se logró avanzar”

El presidente Juan Manuel Santos se pronunció y habló sobre dos de los temas que más encontraron oposición: la inclusión de la llamada ‘ideología’ de género y la participación política de las Farc.

Sobre el primero aseguró que fue revisado por la Iglesia Católica, por los pastores cristianos y otros voceros del No y no aparecerá en el texto definitivo.

Sin embargo, hubo un “único punto” de los 57 de renegociación en el que no pudo conciliarse con el grupo armado ilegal y es el referente al que permite que los jefes de las Farc sean elegidos para cargos públicos. “Yo entiendo que este es el sentir de muchos ciudadanos (negarles la posibilidad de participar en política). En la mesa de La Habana los negociadores del Gobierno insistieron mucho en ese punto para responder a esa preocupación. Tengo que decirlo con franqueza: aquí no se logró avanzar”, explicó.

El presidente señaló, en todo caso, que “no tendrán curules a dedo, tendrán que participar en las elecciones”. Y aseguró que el partido de las Farc recibirá el mismo dinero que otros.

Uno de los aspectos que resaltaron el presidente y los jefes negociadores es que el nuevo acuerdo no será incorporado a la Constitución, como estaba previsto con el anterior.

Las delegaciones no revelaron el texto completo del nuevo acuerdo. En el comunicado conjunto, señalaron que la “integración total” estará “disponible en próximos días”. No obstante, precisaron que en la página web http://www.mesadeconversaciones.com.co se podrá consultar un documento en el que se señalan las “modificaciones y los nuevos elementos”.

“Que textos no tengan alcance definitivo”: Álvaro Uribe

El expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez habló desde Rionegro, donde se reunió con el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, sobre el nuevo Acuerdo de Paz.

“En compañía de los doctores Juan Gómez Martínez y Claudia Bustamante he acudido a la reunión a la cual me convocaron el Presidente de la República, doctor Juan Manuel Santos, y su ministro de Defensa, doctor Luis Carlos Villegas”, aseguró.

Dijo además que pidió al presidente Santos “que los textos que anuncian de La Habana no tengan alcance definitivo, que sean puestos en conocimiento de los voceros del ‘No’ y de las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno”.

“He insistido al Presidente de la República en la necesidad de un Acuerdo Nacional sobre la paz, que incluya a las instituciones de justicia”, concluyó.

Las 22 modificaciones destacadas por el Gobierno

1. Reparación de víctimas: Las Farc entregaran sus bienes y la plata que tengan disponible. En el nuevo acuerdo, las Farc tendrán que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas.

2. Restricción de la libertad: El Tribunal especial debe fijar en cada caso los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena (que nunca serán más grandes que una Zona Veredal Transitoria de Normalización), los horarios en los que deben cumplir las sanciones restaurativas, establecer el sitio de residencia durante la ejecución de la sanción, imponerles el deber de solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción y señalar la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar sobre el cumplimiento de la sanción. El tiempo que pasen en las zonas veredales se tendrá en cuenta como parte de la sanción, siempre y cuando en ese período desarrollen actividades de reparación.

3. Tiempo de la JEP: Se mejora y articula la justicia transicional con nuestro sistema judicial ordinario. Se pone un límite de tiempo a la Jurisdicción Especial de Paz: funcionará hasta por 10 años y sólo podrán recibir solicitudes de investigación durante los dos primeros años.

4. Las ONG no podrán actuar como fiscales y acusar: Sólo presentar información que será valorada y contrastada por los jueces y magistrados del Tribunal.

5. No habrá jueces extranjeros. Todos serán colombianos y tendrán las mismas calidades de los magistrados de nuestras cortes.

6. Manejo de las tutelas frente a las decisiones de la Justicia Especial para la Paz. Como parte de la articulación con las otras jurisdicciones, las tutelas contra decisiones de la JEP podrán a ser revisadas.

7. Respeto a la propiedad privada, a la iniciativa privada y que a nadie se expropie por fuera de la ley ya vigente. Se ratificó y se respetará el derecho a la propiedad.

8. Sobre la legislación agraria, se creó una comisión de expertos para revisar inquietudes que no hacen parte del Acuerdo de Cartagena.

9. El catastro –fundamental para formalizar la tierra– no modificará por sí mismo los avalúos de las tierras. En virtud de este acuerdo no se autorizaran nuevas zonas de reserva campesina, más allá del trámite normal de acuerdo a la legislación vigente que hay sobre estas zonas.

10. Posible impacto de las inversiones del posconflicto en la estabilidad macro económica. Se incluyó que la implementación se hará con respeto al principio de sostenibilidad fiscal, y se amplió de 10 a 15 años el plazo de implementación para reducir la presión fiscal, si es que la hubiera, y no afectar de manera alguna los programas prioritarios del Gobierno.

11. Posible cacería de brujas en la aplicación para ellos de la justicia transicional. quienes no sean responsables de crímenes graves, tienen la posibilidad de obtener la terminación de los procesos que hoy los puedan afectar en la justicia ordinaria.

12. Tratamiento de agentes del Estado en la Justicia Especial de Paz. Nueva fórmula garantiza a soldados y policías, en servicio activo y retirados, los máximos beneficios, pero con total seguridad jurídica.

13. Las 16 curules transitorias en la Cámara de Representantes, establecidas para las comunidades y víctimas afectadas por el conflicto, ya no serán para las Farc. En el nuevo acuerdo se incluye que el partido que surja de la reincorporación de las Farc no podrá inscribir candidatos para esos espacios.

14. Se redujo desde el primer año en 30% la financiación al partido de las Farc, para que quede en igualdad de condiciones con los demás partidos. En este mismo capítulo, se establece que la protesta social debe ser siempre pacífica, y que el Estado tiene la obligación de proteger los derechos de todos los ciudadanos.

15. Protección de los reincorporados a la vida civil. Se creó una comisión de protección y garantías de seguridad, en la que tenían participación las Farc. En el nuevo acuerdo, se eliminó la participación de las Farc en esa comisión. Se eliminó también las facultades de esa comisión para revisar hojas de vida, o ejercer facultades de inspección y vigilancia sobre las empresas de seguridad privada.

16. Narcotráfico. El nuevo acuerdo obliga a todos los que se presenten a la Justicia especial de Paz a entregar toda la información relacionada con el narcotráfico, de manera exhaustiva y detallada para atribuir responsabilidades. El Gobierno mantiene además todas las herramientas para la erradicación, incluyendo la fumigación, y los programas de sustitución para los campesinos.

17. No habrá formalización de ningún predio en Colombia, sin que antes se constate que está libre de la presencia de cultivos ilícitos. Se robustece el papel de la familia y de los grupos religiosos en la política de prevención y atención a los consumidores.

18. Incorporar todo el acuerdo al bloque de constitucionalidad. Ahora, sólo quedarán los temas de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario, que ya de por si hacen parte de la Constitución.

19. Posibilidad de un co-gobierno con las Farc en la implementación del acuerdo. Ha quedado mucho más claro que el Gobierno será el único responsable de la implementación. Habrá, eso sí, una comisión que hará seguimiento, impulso y verificación del cumplimiento de los acuerdos.

20. Ideología de género y posible afectación los valores de la familia. El tema fue revisado con sumo cuidado por la Iglesia Católica, por los pastores cristianos y otros voceros del No. Se hicieron las modificaciones para garantizar que la llamada ideología de género no está presente –no lo estaba— ni siquiera de manera sugerida. Este capítulo busca garantizar que las mujeres, que han sufrido especialmente este terrible conflicto, sean tratadas con prioridad y que sus derechos como víctimas estén totalmente protegidos.

21. Se incorporaron en el nuevo acuerdo los principios de igualdad y no discriminación, de libertad de cultos y se reconoció a la familia y a los líderes religiosos como víctimas del conflicto.

22. Participación en política. Las Farc no tendrán curules a dedo. Al contrario, tendrán que participar en las elecciones. Tampoco tendrán cargos en el Gobierno, como ha ocurrido en muchos otros casos. Pero sí podrán ser elegidos.


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/farc-y-gobierno-llegan-nuevo-acuerdo-de-paz-con-ajustes-301681
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“Este nuevo acuerdo es mejor”: Juan Manuel Santos

Message : #7631 Darloup
14 nov. 2016, 08:58

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En su discurso, el presidente Juan Manuel Santos aseguró que el objetivo, tras el triunfo del ‘No’ en el plebiscito, era recoger propuestas de ajustes y cambios. “Últimas 48 horas fueron especialmente intensas”.

El presidente Juan Manuel Santos se pronunció este sábado sobre el nuevo acuerdo final conseguido entre el Gobierno y las Farc en La Habana.

El mandatario aseguró que tras el triunfo del No en el plebiscito del pasado 2 de octubre "se logró un nuevo y mejor acuerdo de paz".

Este es el discurso completo del Presidente:

Compatriotas,

Hace 40 días, el 2 de octubre, apenas se publicó, reconocí el resultado del plebiscito en el que el No obtuvo la mayoría de los votos.

Pero ese resultado no podía sepultar la esperanza de paz.

Ese resultado, en vez de paralizar el país y ahogarnos en la incertidumbre, teníamos que convertirlo en una gran oportunidad para unirnos alrededor del deseo de paz expresado por todos, independientemente de si votamos Sí o No ese día.

Esa fue mi reacción y por esa razón inicié desde esa noche un gran diálogo nacional por la unión y la reconciliación.

El objetivo era claro: Escuchar. Escuchar las voces de todos los colombianos, recoger sus esperanzas y sus preocupaciones sobre el acuerdo.

Recoger también sus propuestas de ajustes y cambios para lograr un nuevo, un mejor acuerdo de paz con las FARC.

Era necesario llegar a un acuerdo – fortalecido con esos ajustes y cambios—que reflejara el sentir de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas y poder construir así una paz más amplia, más profunda.

Era indispensable además, lograr este acuerdo renovado muy rápido. El cese al fuego es frágil. La incertidumbre genera temores y aumenta los riesgos de echar este inmenso esfuerzo al traste.

Había que trabajar sin descanso, con dedicación y método para tener ese acuerdo que recogiera las aspiraciones de los colombianos sin poner en riesgo todo lo logrado durante seis largos años de negociaciones.

Así lo hicimos. Trabajamos duro, con honestidad, con generosidad, con franqueza y con apertura mental y de espíritu tanto en Colombia como en La Habana. Todos los días. Largas horas.

Recibimos más de 500 propuestas de todos los sectores: sociales, religiosos, víctimas, partidos políticos. Se agruparon en 57 temas para la discusión con las FARC.

Todos, absolutamente todos, fueron discutidos a profundidad con las FARC y defendidos por la delegación del gobierno con total lealtad y fidelidad a lo expresado por los diferentes sectores.

Mantuvimos informados permanentemente a los principales voceros del No sobre los avances y dificultades de este ejercicio.

**

Las últimas 48 horas fueron especialmente intensas. Se trabajó en jornada permanente. Con grandes resultados.

Logramos precisiones, ajustes y cambios en 56 de los 57 temas abordados.

El Centro Democrático, algunos dirigentes conservadores que votaron No, los partidos de la coalición para la paz, la Iglesia, las Altas Cortes y magistrados, las organizaciones religiosas y sociales, los empresarios, los cientos de miles de jóvenes que se movilizaron, los sindicatos, las comunidades indígenas y afrodescendientes, las víctimas, los militares retirados, los movimientos de mujeres y los que reiteraron su apoyo al acuerdo, todos, aportaron sus ideas y propuestas para ajustar el acuerdo.

A todos, GRACIAS.

Sus iniciativas contribuyeron a lograr este nuevo acuerdo que ahora es de todos. ¡DE TODOS!

¡Que bueno! Porque la paz es de todos.

A los negociadores del Gobierno Nacional y a los de las FARC, también un especial reconocimiento.

Su disciplina en el trabajo y su disposición a escuchar y reconocer las ideas distintas permitieron desbloquear las negociaciones y encontrar soluciones.

Este acuerdo fortalecido con los aportes ciudadanos lo vamos a divulgar ampliamente a partir de mañana para que sea conocido por todos.

Hoy me he reunido con el Ex Presidente Uribe en Rionegro por tres horas, y he hablado varias veces con el Ex Presidente Pastrana y con la Ex Ministra Martha Lucía Ramírez. Todos los voceros del NO recibirán los textos a más tardar mañana.

Desde ya quiero destacar los cambios más importantes que se hicieron:

Uno de los temas que más reclamaron los colombianos era que las FARC entregaran sus bienes y la plata que tengan disponible para reparar las víctimas. Eso se logró.

En el nuevo acuerdo, las FARC tendrán que declarar y entregar todos sus bienes, so pena de perder los beneficios, y se usarán para reparar a las víctimas.

Un reclamo generalizado de los del No y los del Sí era que se definiera en qué consistía la restricción efectiva de la libertad, pues fue criticado como impreciso.

Eso se logró.

El Tribunal debe fijar en cada caso:

Los espacios concretos en donde deben estar los sancionados durante la ejecución de la pena (que nunca serán más grandes que una Zona Veredal Transitoria de Normalización)
Los horarios en los que deben cumplir las sanciones restaurativas
Establecer el sitio de residencia durante la ejecución de la sanción
Imponerles el deber de solicitar autorización para salir de las zonas donde cumplan la sanción y
Señalar la periodicidad con la que el órgano de verificación debe reportar sobre el cumplimiento de la sanción.

Se estableció además, y eso fue otra petición de partidarios del no, que el tiempo que pasen en las zonas veredales Transitorias de Normalización, se les tendrá en cuenta como parte de la sanción, siempre y cuando en ese período desarrollen actividades de reparación.

Escuchamos los comentarios válidos de varios sectores, incluyendo a nuestras altas Cortes para mejorar y articular la justicia transicional con nuestro sistema judicial ordinario.

Una petición expresa era que se pusiera un límite de tiempo a la Jurisdicción Especial de Paz. Eso se logró. Funcionará hasta por 10 años y sólo podrán recibir solicitudes de investigación durante los 2 primeros años.

También se estableció que las ONG no podrán actuar como fiscales y acusar. Sólo presentar información que será valorada y contrastada por los jueces y magistrados del Tribunal.

Otro tema que exigieron muchos de los del No era que no hubiera jueces extranjeros. Eso también se eliminó. Todos serán colombianos y tendrán las mismas calidades de los magistrados de nuestras cortes.

Otra controversia era el manejo de las tutelas frente a las decisiones de la Justicia Especial para la Paz.

Ahora como parte de la articulación con las otras jurisdicciones, las tutelas contra decisiones de la JEP podrán a ser revisadas.

Una de las principales preocupaciones del Centro Democrático era el respeto a la propiedad privada, a la iniciativa privada y que a nadie se expropie por fuera de la ley ya vigente. Todo eso se logró y se ratificó, como lo pidió expresamente el ex presidente Uribe. Que no queden dudas: ¡Se respetará el derecho a la propiedad!

Han surgido algunas inquietudes sobre la legislación agraria que no hacen parte del Acuerdo de Cartagena, pero que sabemos que deben ser atendidas. Por tal razón, decidimos crear una comisión de expertos para revisar esos temas.

El catastro –fundamental para formalizar la tierra—no modificará por sí mismo los avalúos de las tierras.

Dejamos absolutamente claro que en virtud de este acuerdo no se autorizaran nuevas zonas de reserva campesina, más allá del trámite normal de acuerdo a la legislación vigente que hay sobre estas zonas.

Varios grupos de empresarios expresaron su preocupación por el posible impacto de las inversiones del pos conflicto en la estabilidad macro económica. Para dar tranquilidad, se incluyó expresamente que la implementación se hará con respeto al principio de sostenibilidad fiscal, y se amplió de 10 a 15 años el plazo de implementación para reducir la presión fiscal, si es que la hubiera, y no afectar de manera alguna los programas prioritarios del gobierno.

Otra preocupación de los empresarios era que se desatara una posible cacería de brujas en la aplicación para ellos de la justicia transicional. Ese temor quedó totalmente disipado y los empresarios satisfechos. Los que no sean responsables de crímenes graves tienen la posibilidad de obtener la terminación de los procesos que hoy los puedan afectar en la justicia ordinaria.

Muchos sectores, en particular de militares retirados, veían con preocupación el tratamiento de agentes del Estado en la Justicia Especial de Paz. Este temor se resolvió. Logramos una fórmula que garantiza a nuestros soldados y policías, en servicio activo y retirados, los máximos beneficios, pero con total seguridad jurídica. Esta solución dejó tranquilos a todos. Es lo mínimo que podíamos hacer por ellos y había sido un compromiso personal mío.

Una queja reiterada de los voceros del No era que las 16 curules transitorias en la cámara de representantes, establecidas para las comunidades y víctimas afectadas por el conflicto, serían para las FARC.

En el nuevo acuerdo se incluyó expresamente que el partido que surja de la reincorporación de las FARC NO podrá, repito, NO podrá inscribir candidatos para esos espacios.

Esta modificación dejó satisfechos a muchos de los voceros del NO que habían expresado preocupación por este tema.

Por solicitud de los diferentes sectores políticos del Sí y del No, se redujo desde el primer año en 30% la financiación al partido de las FARC para que quede en igualdad de condiciones con los demás partidos.

En este mismo capítulo, quedó claro que la protesta social debe ser siempre pacífica, y que el Estado tiene la obligación de proteger los derechos de todos los ciudadanos.

Uno de los temas más delicados en todos los acuerdos de paz, es el de la protección de los reincorporados a la vida civil. En Colombia hemos sufrido especialmente ese drama. Por eso en el acuerdo se creó una comisión de protección y garantías de seguridad, en la que tenían participación las FARC.

Su presencia generó preocupación en muchos promotores del no. En el nuevo acuerdo, y siguiendo una recomendación de la doctora Marta Lucía Ramírez, se eliminó la participación de las FARC en esa comisión.

Se eliminó también las facultades de esa comisión para revisar hojas de vida, o ejercer facultades de inspección y vigilancia sobre las empresas de seguridad privada.

Sobre la lucha contra el problema de las drogas, el nuevo acuerdo obliga a todos los que se presenten a la Justicia especial de Paz a entregar toda la información relacionada con el narcotráfico de manera exhaustiva y detallada para atribuir responsabilidades. En este tema fue particularmente insistente el ex presidente Pastrana.

Se reiteró y subrayó también que el gobierno mantiene todas las herramientas para la erradicación, incluyendo la fumigación, además de los programas de sustitución para los campesinos.

No habrá formalización de ningún predio en Colombia sin que antes se constate que está libre de la presencia de cultivos ilícitos

Para atacar de manera más efectiva el problema del consumo de drogas, se robusteció el papel de la familia y de los grupos religiosos en la política de prevención y atención a los consumidores.

La idea de incorporar todo el acuerdo al bloque de constitucionalidad generó mucho rechazo en los expresidentes Pastrana y Uribe, en Marta Lucía Ramírez, y en muchos voceros del No y algunos del Sí.

Confieso que tenían razón, porque además generó muchas malas interpretaciones sobre el Acuerdo.

Eso se corrigió. Sólo quedarán los temas de derechos humanos y de Derecho Internacional Humanitario, que ya de por si hacen parte de la constitución.

La implementación del acuerdo fue otro tema sobre el que recibimos comentarios y propuestas. A algunos les preocupaba que hubiera una especie de co-gobierno con las FARC para la implementación.

Ha quedado ahora mucho más claro que el gobierno será el único – el ÚNICO— responsable de la implementación. Habrá, eso sí, una comisión que hará seguimiento, impulso y verificación del cumplimiento de los acuerdos.

Una preocupación que compartieron muchos colombianos, y en particular la iglesia y organizaciones religiosas, fue que el acuerdo de paz pudiera contener elementos de la llamada ideología de género y se afectaran los valores de la familia.

Pues bien, ese tema fue revisado con sumo cuidado por la Iglesia Católica, por los pastores cristianos y otros voceros del No.

Se hicieron las modificaciones para garantizar que la llamada ideología de género no está presente – nunca lo estuvo— ni siquiera de manera sugerida.

Lo que sí se dejó claro es que este capítulo busca garantizar que las mujeres, que han sufrido especialmente este terrible conflicto, sean tratadas con prioridad y que sus derechos como víctimas estén totalmente protegidos.

Se incorporaron en el nuevo acuerdo los principios de igualdad y no discriminación, de libertad de cultos y se reconoció a la familia y a los líderes religiosos como víctimas del conflicto. Esa fue otra solicitud expresa.

Estos son algunos de los principales cambios realizados. Pero como ya lo señalé, en 56 de los 57 temas hubo cambios y mejoras.

Un punto que reclamaban muchos de los del No era que los jefes guerrilleros no pudieran ser elegidos.

Yo entiendo que este es el sentir de muchos ciudadanos. En la mesa de La Habana los negociadores del gobierno insistieron mucho en ese punto para responder a esa preocupación.

Tengo que decirlo con franqueza. Aquí no se logró avanzar.

Es muy importante que los colombianos entendamos que la razón de ser de TODOS los procesos de paz en el mundo es precisamente que los guerrilleros dejen las armas y puedan hacer política dentro de la legalidad.

Este proceso con las FARC no es una excepción, ni puede serlo.

Las FARC tienen un origen político y su intención hacia el futuro es poder hacer política sin armas.

Muchos de ustedes recuerdan que en 1990, en el acuerdo con el M-19, sus líderes salieron directamente de la mesa de negociación a participar en las elecciones.

En El Salvador y en muchos otros países, los guerrilleros fueron congresistas desde la elección siguiente a la firma de los acuerdos.

En la constitución del 91, los artículos 12 y 13 transitorios le daban la posibilidad al presidente de nombrar a dedo a ex guerrilleros en el congreso. Eso no ocurre en este acuerdo.

En otros países, como en Irlanda del Norte, entraron a cogobernar desde la firma del Acuerdo. La semana pasada estuve en ese país reunido con la primera ministra que es protestante y con el viceprimer ministro que es católico. Eso fue parte del acuerdo. Esto no ocurre en este acuerdo.

Para ser claro. No tendrán curules a dedo. Al contrario, tendrán que participar en las elecciones. Tampoco tendrán cargos en el gobierno, como ha ocurrido en muchos otros casos. Pero si podrán ser elegidos

Colombianos,

El acuerdo que se firmó el 26 de septiembre en Cartagena era, según los estudiosos del tema, como el Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame, uno de los mejores –sino el mejor y más completo-- que se ha firmado en la historia reciente para resolver un conflicto armado.

Pero, con toda humildad, quiero reconocer que este nuevo acuerdo es un mejor acuerdo.

Mirando para atrás, el resultado del plebiscito nos abrió la oportunidad de unirnos y quiero agradecer nuevamente la buena disposición y la buena voluntad con la que participaron todos los voceros, en particular los del No.

Este acuerdo de paz con las FARC retoma y refleja las propuestas, y las ideas de todos los que participaron en este gran diálogo nacional. Responde y aclara las preocupaciones que muchos tenían frente a la letra, el sentido del acuerdo o su implementación.

Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado debe unirnos, no dividirnos.

Esa es mi invitación. A que nos unamos, así el acuerdo no satisfaga todas las aspiraciones de todos los sectores.

Invito a todos los colombianos, a los promotores del Sí y del No, a que le demos una oportunidad a la paz con este nuevo acuerdo.

Es lo que el pueblo colombiano nos está pidiendo y lo que nos pide la comunidad internacional. Por eso he dado instrucciones al Dr. Humberto de la Calle y al equipo negociador, a que regresen de inmediato a Bogotá para que les expliquen en detalle y con los textos en la mano, a los voceros del NO, el alcance de lo acordado y reciban sus reacciones.

Hemos trabajado juiciosamente y espero que ese trabajo satisfaga a los del NO y a la nación.

Además de lograr el fin del conflicto y de la violencia con las FARC, este acuerdo busca que la paz que construyamos de hoy en adelante sea no sólo la paz del silencio de las armas, sino la paz de la reconciliación y el respeto por la diferencia.

Que sea la paz que nos permita unirnos como nación y tomar a manos llenas las oportunidades que la tranquilidad, la seguridad y la unión nos abren.

¡Es la hora de la unión y la reconciliación!

¡Es la hora de dejar atrás las divisiones!

¡Es la hora de sumar voluntades y unir esfuerzos para construir juntos la paz!

Muchas gracias


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/este-nuevo-acuerdo-es-mejor-juan-manuel-santos-301614
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Los principales ajustes incluidos en el acuerdo con las Farc

Message : #7633 Darloup
16 nov. 2016, 03:28

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Iván Márquez, Bruno Rodríguez y Humberto De La Calle, tras la firma del nuevo acuerdo en La Habana.


Por Tomás Betín

Se deja en claro que la refrendación será decidida entre el Gobierno y las Farc, y que podrá ser mediante plebiscito, cabildos abiertos o vía legislativa, entre otros.

En el nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, liberado solo en la madrugada de ayer, quedaron plasmadas muchas de las propuestas tanto de los sectores del No y las iglesias cristianas, triunfadores del plebiscito del 2 de octubre, que obligó a la reconfiguración del pacto, como de las altas cortes en materia de justicia.

En medio de las nuevas disposiciones de fondo exigidas por opositores y togados, llama la atención que en el texto se hacen reiterativas aclaraciones sobre el enfoque de género y se incluye a las comunidades religiosas a la par de las víctimas y demás organizaciones sociales como fuerza de las comunidades a las que va dirigida el documento.

Finalmente, se pone de presente que la refrendación del presente texto -de 310 páginas, 13 más que el anterior- será decidida entre el Gobierno y las Farc y que se podrá hacer mediante mecanismos de participación como el plebiscito, los cabildos abiertos e, incluso, mediante la vía legislativa.

En reforma rural

Se destaca en este punto, por ejemplo, la aclaración de que no se afectará en ninguna medida la propiedad privada. En el inciso sobre regularización de la propiedad, se señala que lo que se busca es la “lucha contra la ilegalidad en la posesión y propiedad de la tierra y garantía de los derechos de los hombres y las mujeres que son los legítimos poseedores y dueños, de manera que no se vuelva a acudir a la violencia para resolver los conflictos relacionados con la tierra”.

Por lo que, se asevera, “nada de lo establecido en el Acuerdo debe afectar el derecho constitucional a la propiedad privada”.

Participación política

Una de las advertencias que se hacen en materia de participación es que las Farc no podrán ocupar las 16 circunscripciones especiales de paz en la Cámara de Representantes. No obstante, se mantienen las cinco curules en Senado y cinco en Cámara para los miembros del partido político que conformen los desmovilizados, previa contienda en las urnas.

Lo que sí se cambia es la financiación al partido de las Farc, que recibirá el apoyo en recursos que reciben en promedio las demás colectividades: “como una medida para facilitar el tránsito de las Farc-EP a la actividad política legal, el partido o movimiento político que constituyan recibirá anualmente, entre la fecha del registro y el 19 de julio de 2026, una suma equivalente al promedio que recibieron los partidos o movimientos políticos con personería jurídica para su funcionamiento en las elecciones previas a la firma previa del Acuerdo Final. El uso de estos recursos se hará acorde con las reglas que aplican a todos los partidos y movimientos políticos”.

Narcotráfico

El compromiso de las Farc en este nuevo acuerdo va más allá del respaldo a la puesta en marcha de un nuevo modelo en la lucha contra el narcotráfico y la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos.

En este nuevo pacto, la guerrilla y los terceros involucrados en el tráfico de drogas deberán “aportar (…) los elementos necesarios de los que tengan conocimiento de una manera exhaustiva y detallada, sobre las conductas cometidas y las circunstancias de su comisión, así como las informaciones necesarias y suficientes de las que tengan conocimiento para atribuir responsabilidades”.

Y se deja en claro que el Gobierno es quien tiene la discrecionalidad para usar las herramientas que considere necesarias para la lucha contra el narcotráfico, ya sea la erradicación manual o la aspersión.

“En los casos en los que no haya acuerdo con las comunidades (sobre erradicación), el Gobierno procederá a la erradicación de los cultivos de uso ilícito, priorizando la erradicación manual donde sea posible (…). El Gobierno, de no ser posible la sustitución, no renuncia a los instrumentos que crea más efectivos, incluyendo la aspersión”.

La justicia de las cortes

Una de las reivindicaciones que se hacen en cuanto a lo solicitado por los altos tribunales del Palacio de Justicia es el hecho de que se destaque que la jurisdicción ordinaria no será sustituida por la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP.

“La Jurisdicción Especial para la Paz hace parte del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y al ocuparse exclusivamente y de manera transitoria de las conductas relacionadas directa e indirectamente con el conflicto armado, no implica la sustitución de la jurisdicción ordinaria”, se indica al respecto.

Se agrega también al acuerdo el tema sugerido por los togados con respecto a los conflictos de competencia: “en el supuesto de existir conflicto de competencia entre cualquier jurisdicción y la Jurisdicción Especial para la Paz, resolverá dicho conflicto una Sala Incidental conformada por 3 magistrados del Consejo Superior de la Judicatura, elegidos por éste, y 3 magistrados de las Salas o Secciones de la Jurisdicción Especial para la Paz”.

También se establece un periodo de 10 años para los magistrados en uso de sus funciones, y cinco más, prorrogables, para concluir los temas procesales: “el plazo para la conclusión de las funciones de la Jurisdicción Especial para la Paz consistentes en la presentación de acusaciones por la Unidad de Investigación y Acusación (…) será de 10 años contados a partir de la entrada efectiva en funcionamiento de la totalidad de Salas y Secciones de la Jurisdicción Especial para la Paz, y un plazo posterior de 5 años más para concluir su actividad jurisdiccional, plazo este último que de ser necesario podrá ser prorrogado para concluir su actividad”.

Igualmente, se define el papel de la Fiscalía, que seguirá llevando las investigaciones en contra de los actores del conflicto “hasta el día en que la Sala anuncie públicamente que en tres meses presentará al Tribunal para la Paz su resolución de conclusiones, momento en el cual la Fiscalía o el órgano investigador de que se trate, deberán remitir a la Sala la totalidad de investigaciones que tenga sobre dichos hechos y conductas”.

Los magistrados, colombianos

Uno de los consensos que parecía haber entre el No y las cortes, a simple vista espontáneo, era el hecho de que los togados debían ser colombianos. Y así quedó en el nuevo texto: “el Tribunal para la Paz estará conformado por magistrados colombianos en secciones de 5 integrantes”.

No obstante, se podrá solicitar la participación de magistrados extranjeros para que emitan conceptos sobre determinados asuntos, sin derecho de voto: “excepcionalmente, a solicitud de las personas sometidas a su jurisdicción o de oficio, la Sección que vaya a conocer el caso pedirá la intervención, como amicus curiae, de hasta 2 juristas extranjeros de reconocido prestigio. Deberán elegirse 20 magistrados colombianos titulares, y además 4 juristas extranjeros”.

Y se advierte que estos togados estarán sometidos a los controles penales y disciplinarios habituales: “los magistrados de Sala y los que integren el Tribunal para la Paz estarán sometidos al mismo régimen disciplinario que el previsto por las leyes colombianas para jueces y magistrados. (…) Los magistrados de Sala y los que integren el Tribunal para la Paz estarán sometidos al régimen especial penal previsto por las leyes colombianas para los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, salvo por el contenido de sus decisiones”.

Sanciones a las Farc

Lo nuevo en materia de precisiones sobre las sanciones a las Farc es que los magistrados del Tribunal de Paz fijarán algunos límites que no estaban estipulados en el anterior pacto, como por ejemplo: “fijarán de forma concreta los espacios territoriales donde se ubicarán los sancionados durante los periodos horarios de ejecución y cumplimiento de las sanciones propias del Sistema, que tendrán un tamaño máximo equivalente al de las Zonas Veredales Transitorias de Normalización”.

Así mismo, “fijarán los horarios de cumplimento de las sanciones restaurativas”, y “en la sentencia se determinará el lugar de residencia de la persona que ejecutará la sanción acordada, durante el período de su ejecución”. Entra la tutela

En el nuevo acuerdo entró la tutela para quienes crean verse afectados por violaciones de sus derechos fundamentales: “la acción de tutela procederá contra las acciones u omisiones de los órganos de la Jurisdicción Especial para la Paz, que hayan violado, violen o amenacen los derechos fundamentales. La acción de tutela en contra de las providencias judiciales que profiera la JEP procederá solo por una manifiesta vía de hecho o cuando la afectación del derecho fundamental sea consecuencia directa por deducirse de su parte resolutiva y se hubieran agotado todos los recursos al interior de la Jurisdicción Especial para la Paz, no existiendo mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado”.

Sobre los escaños procesales del recurso de amparo, se señala: “la primera instancia será decidida por la Sección de Revisión. La segunda por la Sección de Apelaciones. El fallo de tutela podrá ser revisado por la Corte Constitucional (…). El fallo será seleccionado si los cuatro magistrados votan en favor de la selección. Las sentencias de revisión serán proferidas por la Sala Plena de la Corte Constitucional. Si esta encuentra que el derecho invocado ha sido vulnerado, así lo declarará precisando en que consiste la violación, sin anular, invalidar o dejar sin efectos la decisión del órgano de la Jurisdicción Especial para la Paz ni tampoco excluirse los hechos y conductas analizados en la acción de tutela de la competencia de la Jurisdicción Especial para la Paz. La sentencia será remitida al Tribunal para la Paz para que adopte la decisión que corresponda respetando el derecho amparado”.

Farc, a reparar con bienes

El nuevo acuerdo es más incisivo en materia de reparación material por parte de los subversivos: “(…) las Farc-EP como organización insurgente que actuó en el marco de la rebelión, se comprometen a contribuir a la reparación material de las víctimas y en general a su reparación integral, sobre la base de los hechos que identifique la Jurisdicción Especial para la Paz”.

De esta manera, la guerrilla deberá rendir un inventario de sus bienes: “durante el tiempo que las Farc-EP permanezcan en las Zonas Veredales Transitorias de Normalización en el proceso de Dejación de Armas, representantes autorizados de esta organización acordarán con representantes del Gobierno Nacional los procedimientos y protocolos para inventariar todo tipo de bienes y activos incluidos en lo que se ha venido denominando recursos para la guerra e informar sobre los mismos (…)”.

Y se concluye que “conforme a lo establecido en este Acuerdo, las Farc-EP procederán a la reparación material de las víctimas, con los bienes y activos antes mencionados, en el marco de las medidas de reparación integral, observando los criterios establecidos por la jurisprudencia de la Corte Constitucional respecto a los recursos de guerra”.

Proceso sobre desaparecidos

Como parte de las medidas inmediatas de construcción de confianza sobre “la búsqueda, ubicación, identificación y entrega digna de restos de personas dadas por desaparecidas en contexto y en razón del conflicto armado, y en tanto entre en funcionamiento la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, hemos acordado poner en marcha un proceso especial de aporte y recolección de información estrictamente humanitario entre el Gobierno Nacional, las Farc-EP, las organizaciones de víctimas (…)”.

La idea es, se indica, “continuar de manera más ágil la búsqueda y la recopilación de información de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto, sobre las cuales no se tenga información sobre su paradero”.

Enfoque de género

Como lo pidieron las iglesias cristianas y algunos sectores católicos del No, se aclara el concepto de enfoque de género: “en el presente Acuerdo el enfoque de género significa el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno, especialmente de las mujeres independientemente de su estado civil, ciclo vital y relación familiar y comunitaria, como sujeto de derechos y de especial protección constitucional”.

Y se reitera que “el enfoque de género deberá ser entendido y aplicado de manera transversal en la implementación de la totalidad del Acuerdo”.

Contra la discriminación

En el documento se reivindica el “respeto a la igualdad y no discriminación”, y se define al respecto: “en la implementación del presente Acuerdo se respetará la igualdad en sus diferentes dimensiones y la igualdad de oportunidades para todos y todas en el acceso a los diferentes planes y programas contemplados en este Acuerdo, sin discriminación alguna”.

Y se agrega que “ningún contenido del Acuerdo Final se entenderá e interpretará como la negación, restricción o menoscabo de los derechos de las personas independientemente de su sexo, edad, creencias religiosas, opiniones, identidad étnica, por su pertenencia a la población LGBTI, o por cualquier otra razón; ni tampoco del derecho al libre desarrollo de la personalidad y del derecho a la libertad de conciencia”.

Libertad de cultos

En consecuencia con uno de los llamados de las comunidades religiosas, se promueve en el documento el “respeto a libertad de cultos”, entendido como el que “implica el reconocimiento y respeto a la práctica de cualquier manifestación de religiosidad, culto, creencia, confesión sin discriminación o estigmatización alguna”.

Se indica aquí que “en la implementación del Acuerdo Final se promoverá la participación activa de las iglesias, confesiones religiosas, organizaciones basadas en la fe y las organizaciones del sector religioso en la construcción de la Paz. Así mismo, se buscará tomar las medidas necesarias para restablecer, en igualdad de condiciones, los derechos de aquellas personas y grupos victimizados por sus creencias religiosas con ocasión y en razón del conflicto armado”.

Refrendación

Casi al final del pacto de paz, se deja en claro que este nuevo acuerdo “deberá ser objeto de refrendación”, y que ésta “podrá efectuarse mediante sistemas de participación ciudadana como son el plebiscito, la iniciativa legislativa, la consulta, el cabildo abierto y otros, o por corporaciones públicas elegidas mediante sufragio sobre cuyos miembros recaiga representación con mandato tales como el Congreso de la República, las asambleas departamentales y concejos municipales”.

Por último, se advierte que “el Gobierno Nacional y las Farc-EP acordarán el mecanismo de refrendación que habrá de hacerse como las normas pertinentes o sentencias lo indiquen”.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/los-principales-ajustes-incluidos-en-el-acuerdo-con-las-farc-302178
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"Vamos a llevar al Congreso el tema de los acuerdos de paz": Santos

Message : #7639 Darloup
21 nov. 2016, 05:15

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El presidente Santos durante la reunión que tuvo con el jefe negociador del Gobierno, Humberto Martínez y el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo.


El jefe de Estado acogió la propuesta del senador Uribe para debatir lo pactado. Se espera que las discusiones se inicien el próximo miércoles.

El presidente Juan Manuel Santos dijo este sábado que está de acuerdo con la propuesta de su antecesor, Álvaro Uribe, de someter a discusión del Congreso el nuevo acuerdo de paz firmado con las Farc en Cuba para definir cómo se va a refrendar.

“El expresidente Uribe dijo en el Congreso el jueves pasado que se debería llevar esta discusión para hacer un acuerdo en el Congreso de la República, yo estoy de acuerdo”, dijo el jefe de Estado en una declaración en la Casa de Nariño antes de partir a Lima, donde participará como invitado en la XXIV Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (Apec).

Santos añadió que está de acuerdo con trasladar las discusiones “al propio Congreso de la República”. “Vamos a llevar el tema la semana entrante, el miércoles (...) previa discusión con las Farc porque eso es parte de los acuerdos sobre la forma cómo se van a refrendar”, afirmó.

La semana pasada los opositores, liderados por los expresidentes Uribe y Andrés Pastrana, habían pedido que el texto no sea considerado como definitivo hasta que ellos lo estudien y den su opinión al respecto.

El nuevo acuerdo de paz, firmado el pasado 12 de noviembre en La Habana, contiene las aportaciones de los sectores contrarios al pacto inicial que fue firmado el 26 de septiembre en Cartagena de Indias y rechazado por los colombianos en un plebiscito el 2 de octubre.

El Gobierno no ha definido el mecanismo para refrendar el nuevo acuerdo de paz pero baraja las posibilidades de convocar un nuevo plebiscito, a través del Congreso de la República, o mediante cabildos abiertos, es decir concejos municipales con participación directa de los ciudadanos.

Igualmente Santos destacó la participación y los aportes de todos los sectores para lograr el nuevo acuerdo del que dijo, recibió el “respaldo internacional” de Estados Unidos a través del secretario de Estado, John Kerry, de la Organización de Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE).

Asimismo insistió en la “urgencia de avanzar rápido” en los acuerdos de paz porque, según dijo, “hemos visto en diferentes zonas del país (que) los grupos armados ilegales están queriendo llenar los espacios que las Farc han venido dejando”.

Reiteró que “el cese al fuego es frágil” y recordó el incidente en el que dos guerrilleros de las Farc murieron al Sur de Bolívar y que está siendo investigado por el Mecanismo Tripartito de Monitoreo y Verificación, conformado por integrantes de la ONU, el Gobierno de Colombia y las Farc.

Durante su intervención, el primer mandatario destacó a los jóvenes y dijo que “llena de entusiasmo ver a la juventud comprometida”. De igual forma resaltó la respuesta de la mayoría de los partidos políticos, de los gobernadores y los alcaldes, los grupos minoritarios que forman parte de la opinión publica del país.

A continuación reproducimos el discurso completo del presidente Santos:

Muy buenos días.

Acabamos una reunión con el doctor Humberto de la Calle, con el señor Ministro del Interior, donde me informaron la continuación de las reuniones con los voceros del No en estos últimos dos días.

Toda la semana nos hemos venido reuniendo con los voceros del No para explicarles en detalle todos los cambios del nuevo acuerdo con las FARC.

Nosotros hemos seguido dispuestos a escuchar a todos los promotores del No, y seguimos dispuestos, para explicarles el nuevo acuerdo y cómo se incorporaron la mayoría de las propuestas de los promotores del No.

Estamos pendientes de una reunión con los voceros del Centro Democrático. Hace una semana, el sábado anterior, yo me reuní con el expresidente Uribe. Quedamos en que los negociadores se regresarían de Cuba para explicarles en detalle todos los cambios y cómo se incorporaron la mayoría de las preocupaciones de los propios voceros del Centro Democrático.

Seguimos esperando esa reunión. El jueves pasado había una hora fijada, no se pudo hacer la reunión. Nosotros dijimos que estábamos dispuestos. Esperamos que el lunes se pueda realizar esta reunión con los voceros del Centro Democrático.

El Presidente Uribe dijo en el Congreso el jueves pasado que se debería llevar esta discusión para hacer un acuerdo en el Congreso de la República. Yo estoy de acuerdo.

Yo estoy de acuerdo con esa propuesta de trasladar las discusiones al propio Congreso de la República. Y vamos a llevar el tema la semana entrante, el miércoles, el tema de los acuerdos al Congreso de la República, previa discusión con las FARC –porque eso es parte de los acuerdos– sobre la forma como se va a refrendar.

La refrendación es un paso importantísimo dentro de este proceso. Y hemos escuchado con muchísima atención las diferentes expresiones de los que están sugiriendo que sea el Congreso la vía de refrendación. Inclusive el propio Presidente del Consejo de Estado en esta semana se manifestó en esa dirección.

Quiero nuevamente agradecer a todos los que se han expresado a favor del acuerdo, respaldando el nuevo acuerdo.

A los jóvenes, que se han movilizado en una forma espontánea y que realmente nos llena de entusiasmo ver a la juventud comprometida. A la inmensa mayoría de los partidos políticos que se han venido manifestando, que estuvimos reunidos con ellos.

A los gobernadores y a los alcaldes. Las dos instituciones, la Federación de Gobernadores y de Alcaldes, se manifestaron a favor de una pronta implementación de los acuerdos.

A la comunidad internacional quiero agradecerle también el respaldo y cómo inmediatamente se manifestaron. El propio Secretario de Estado (de EEUU, John) Kerry y la Asesora Especial de Seguridad de los Estados Unidos.

Ayer la OEA por unanimidad, todos y cada uno de los países, manifestaron su apoyo a este nuevo acuerdo. La Unión Europea también se manifestó, en este momento está la Canciller con la canciller europea, con la canciller Federica Mogherini, quien le reiteró –me acaba de informar– el total apoyo de toda Europa a la implementación, a la pronta implementación, de este nuevo acuerdo

A las organizaciones indígenas, afrodescendientes, que se han venido manifestando a las organizaciones de mujeres de campesinos. A la propia Iglesia católica le agradezco esa manifestación que hizo hace unos días de apoyo al nuevo acuerdo.

A la inmensa mayoría de los cristianos, que también se han manifestado a favor de un nuevo acuerdo. Se sienten satisfechos con los cambios que se han hecho en el capítulo de género, para que ellos estén totalmente de acuerdo. A los gremios. En fin, a tantas voces que hemos escuchado en estos últimos días.

Y quiero reiterar la urgencia de avanzar rápido.

Hemos visto cómo en diferentes zonas del país los grupos armados ilegales están queriendo llenar los espacios que las FARC han venido dejando en su movilización hacia los puntos a donde se están concentrando.

Nosotros tenemos que actuar con rapidez y con contundencia y por eso es tan importante tomar decisiones lo más rápidamente posible.

Como lo hemos dicho tantas veces, el cese al fuego es frágil. El país conoce el incidente de hace algunos días donde murieron dos murieron dos miembros de las FARC. Y por eso el sentido de urgencia es importante.

Finalmente, en breve salgo para el Perú. Allá hay una cumbre de APEC.

Colombia es la única nación invitada a esa cumbre.

Va a ser una reunión muy importante. Allá tendremos la oportunidad de reunirnos con los presidentes de los principales países, el Presidente de China. Allá va a estar el presidente de Estados Unidos, el Presidente de Rusia, el Primer Ministro de Japón, nuestros colegas de la Alianza del Pacífico. Y vamos a regresar a Colombia esta misma noche.

Muchas gracias.


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/vamos-llevar-al-congreso-el-tema-de-los-acuerdos-de-paz-santos-303665
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“La vía más conveniente y legítima para refrendar nuevo acuerdo es a través del Congreso”: Santos

Message : #7643 Darloup
24 nov. 2016, 04:41


Alocución del Presidente Santos sobre la firma del nuevo Acuerdo de Paz - 22 de noviembre de 2016


Por Adriana Lucía Puentes

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, se refirió también a la firma del nuevo acuerdo de paz que será este jueves en Bogotá.

El presidente Juan Manuel Santos aseguró este martes que el cambio en el acuerdo de paz “fue un trabajo serio y juicioso” y que “la vía más conveniente y legítima para refrendar este nuevo acuerdo es a través del Congreso”.

“Después de escuchar todas propuestas y de común acuerdo con las Farc, es claro que la vía más conveniente y legítima para refrendar este nuevo acuerdo es a través del Congreso de la República, donde además están representadas todas las visiones y opciones políticas del país, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha”, dijo el mandatario.

Agregó que el Congreso “es quien representa al pueblo y por su naturaleza misma, cuenta no sólo con la legitimidad del voto popular, sino que representa a todos y cada uno de los departamentos y regiones del país. Dado que la paz se consolidará desde los territorios, este elemento es muy importante”.

El primer mandatario dijo que un nuevo plebiscito expondría al país a una polarización “peligrosa”. Y “mi deber como presidente es promover la unión, no la polarización”.

Además, lamentó que “algunos de los sectores más radicales del No” se sigan oponiendo al nuevo acuerdo, “a pesar” de los cambios realizados.

“Quiero sin embargo, reiterar nuevamente mi disposición al diálogo para lograr consensos y entendimientos sobre la implementación del Acuerdo, que es tan importante como el Acuerdo mismo. La puerta está abierta”, manifestó.

Este fue el discurso completo del presidente en su alocución de este martes:

Hoy, como lo he venido haciendo periódicamente en las últimas semanas, quiero contarles sobre el avance del diálogo nacional alrededor del nuevo acuerdo de paz con las Farc.

Como ustedes saben, durante más de 40 días escuchamos con mucho cuidado a todos los sectores sociales, políticos, a las víctimas, a los jóvenes, la iglesia, las comunidades indígenas y afrodescendientes, a los empresarios, las Altas Cortes, a los gobernadores y alcaldes.

Recogimos sus propuestas, las defendimos con firmeza y lealtad en la mesa de negociaciones y –luego de nueve días e intensas sesiones de trabajo en La Habana—alcanzamos un nuevo, un mejor acuerdo de paz, ajustado y modificado con la inmensa mayoría de los temas propuestos por los colombianos.

Fue un trabajo serio y juicioso. Ustedes pueden juzgar y verificar directamente los cambios realizados en la página web del Alto Comisionado para la Paz. Ahí se puede comprobar que se hicieron cambios de fondo y que se atendieron la gran mayoría de las solicitudes y propuestas.

Desde ese 12 de noviembre, cuando se alcanzó el nuevo acuerdo con las Farc, hemos presentado y explicado en detalle los cambios y ajustes logrados a los colombianos y a los voceros del no.

La respuesta de los colombianos ha sido muy positiva. Los jóvenes, las víctimas, los empresarios –recibí de Rosario Córdoba una carta a nombre de los principales empresarios, la iglesia católica en cabeza del propio Cardenal Rubén Salazar, la mayoría de los pastores cristianos, los medios de comunicación, los gobernadores y alcaldes de todo el país han reconocido que los cambios son de fondo, significativos y satisfactorios para ellos.

Todos han apoyado este nuevo acuerdo y han solicitado que iniciemos a la brevedad posible su implementación para dar estabilidad y seguridad al cese al fuego, y avanzar hacia la paz.

El nuevo acuerdo también ha recibido el apoyo de la comunidad internacional. Los Estados Unidos, la Unión Europea, todos los países de nuestro continente reunidos en la OEA, saludaron y reconocieron el diálogo nacional y la inclusión de sus resultados y recomendaciones en el nuevo acuerdo.

El fin de semana pasado también me reuní con los presidentes de China, de Estados Unidos y de Rusia, con los primeros ministros de Japón, Australia y Nueva Zelanda y los jefes de Estado de la comunidad de países de la cuenca del Pacífico. Todos, es decir literalmente el mundo entero, expresaron su apoyo al nuevo acuerdo.

Agradezco esas voces de respaldo nacionales e internacionales.

Desgraciadamente, algunos de los sectores más radicales del No se siguen oponiendo al nuevo acuerdo, a pesar de sus claros e importantes cambios y ajustes. Lamento de veras esa posición.

Quiero sin embargo, reiterar nuevamente mi disposición al diálogo para lograr consensos y entendimientos sobre la implementación del acuerdo, que es TAN IMPORTANTE como el acuerdo mismo. La puerta está abierta.

Pero debo decir una cosa. Mi primera y principal preocupación es por el proceso de paz y por el riesgo – que crece cada día—de echar para atrás lo alcanzado, dada la fragilidad del cese al fuego.

El incidente en el Sur de Bolívar, los atentados y homicidios contra líderes comunales y defensores de derechos humanos ocurridos en los últimos días, nos muestran que cada día que pasa aumentan los riesgos de nuevos incidentes. Esto lo confirmamos esta mañana en una reunión con Gobierno, el Fiscal General y el representante de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Se han perdido vidas y hay muchas más en peligro. No podríamos perdonarnos no haber actuado con prontitud y firmeza para corregir esta situación.

Tenemos que actuar. No hay tiempo que perder.

Por eso, el día jueves, pasado mañana, vamos a firmar este nuevo acuerdo aquí en Bogotá, en el teatro Colón.

Una vez firmado el nuevo acuerdo, quedan los temas de la refrendación y de la implementación.

En cuanto a la implementación, ésta debe hacerse necesariamente por el Congreso. Es allí donde todas las leyes de la República deben ser discutidas y aprobadas.

Sobre la refrendación, siempre ha habido diferentes opciones.

Una alternativa es realizar un nuevo plebiscito, sobre este nuevo acuerdo.

La inmensa mayoría de los sectores de la sociedad civil, los jóvenes, la iglesia y sectores políticos han señalado su preocupación frente a un nuevo plebiscito. Una nueva campaña polarizaría de manera peligrosa al país y éste es el momento de la unión y no la división.

Estoy de acuerdo con ellos. Mi deber como presidente es promover la unión, no la polarización.

Otros han sugerido presentar el nuevo acuerdo a consideración de los concejos municipales y las asambleas departamentales, como instancia democrática local.

Finalmente, una creciente opinión, incluyendo el Presidente del Consejo de Estado, ha señalado que es el Congreso de la República la instancia democrática más idónea para refrendar el Acuerdo de Paz.

El Congreso es quien, en nuestras instituciones democráticas –en toda democracia—representa al pueblo para que a nombre de los ciudadanos legisle, y apruebe todas las normas que nos rigen, las reformas constitucionales, los tratados internacionales y las leyes.

En el Congreso por su naturaleza misma, cuenta no sólo con la legitimidad del voto popular, sino que representa a todos y cada uno de los departamentos y regiones del país. Dado que la paz se consolidará desde los territorios, este elemento es muy importante.

Después de escuchar todas propuestas y alternativas, y de común acuerdo con las farc, es claro que la vía más conveniente y legítima para refrendar este nuevo acuerdo es a través del Congreso de la República, donde además están representadas todas las visiones y opciones políticas del país, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha.

En esa dirección voy a proceder.

Queridos compatriotas,

Después de más de 8 procesos de paz que no concluyeron a lo largo de 34 años, tenemos ante nosotros la oportunidad única de cerrar este capítulo tan doloroso de nuestra historia y que ha enlutado y afligido a millones de colombianos por más de medio siglo.

Este nuevo acuerdo posiblemente no deja TOTALMENTE satisfecho a TODO el mundo. Así sucede con todos los acuerdos de paz. Siempre habrá voces críticas. Es comprensible y respetable.

Pero mi deber, mi compromiso, con las víctimas, con los jóvenes, con los campesinos, con TODOS ustedes es proteger la vida, acabar el conflicto armado y preservar la esperanza de paz y reconciliación para nuestro país.

Implementar este nuevo acuerdo a la mayor brevedad posible es fundamental para cumplir con la obligación que tengo con ustedes colombianos.

Ante esta coyuntura tan excepcional con todo respeto les pido que levantemos la mirada hacia el futuro. No pensemos sólo en el ahora y en el corto plazo. Pensemos en la Colombia que queremos para hoy y para los años por venir.

Pensemos en las vidas que la paz salvará, en las víctimas que no tendrán que sufrir la violencia ni el desplazamiento.

Pensemos en las oportunidades de progreso y desarrollo que la paz nos abrirá.

Desde el fondo de mi corazón quiero hacer un llamado y apelar al sentido de patria y al amor que todos sentimos por nuestra Colombia querida, para que nos unamos todos, los que votaron sí, los que votaron no y los que no votaron. Tenemos que avanzar. Podemos hacerlo de manera concertada y con la participación de todos.

No perdamos esta oportunidad.

La paz la construimos entre todos. La paz nos beneficia a todos.


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/la-mas-conveniente-y-legitima-para-refrendar-nuevo-acuerdo-es-traves-del-congreso-santos
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“Demos la oportunidad a la paz”: Santos en la firma del nuevo Acuerdo

Message : #7645 Darloup
26 nov. 2016, 05:09

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El presidente Juan Manuel Santos y Rodrigo Londoño se dan las manos, después de haber firmado el nuevo Acuerdo de Paz, ante la mirada de más de 800 espectadores que se dieron cita en el Teatro Colón, en Bogotá.


Por Tomás Betín

El presidente Santos y el comandante de las Farc, ‘Timochenko’, firmaron por segunda vez un acuerdo de Paz. El líder guerrillero reiteró su petición de perdón a las víctimas.

En un abarrotado Teatro Colón el presidente Juan Manuel Santos –paloma a la solapa– y el líder de las Farc, Rodrigo Londoño, alias Timochenko –con saco pero sin corbata–, firmaron ayer con un ‘balígrafo’ el nuevo acuerdo de paz, con el clamor en clave de cumbia de los tambores del cabildo cartagenero rechazando la “maldita violencia”.

Una hora antes de que todo empezara, llegaron las delegaciones de paz del Gobierno, que esperaron en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, frente al teatro, y la de las Farc, que llegó en varias camionetas blancas polarizadas, escoltadas por vehículos y motos policiales que se iban abriendo paso por el colonial barrio capitalino de La Candelaria.

No obstante, no era un día habitual para las viejas calles de La Candelaria, pues cinco cuadras a la redonda del teatro amanecieron escoltadas por centenares de policías uniformados y de civil. Y detrás de ese cordón las cámaras de televisión y fotografía de la prensa nacional y extranjera tratando de obtener alguna imagen del segundo acto de la firma de la paz.

En suma, el camino al Colón, ubicado a dos calles del Capitolio, era un imposible: cierres viales, requisas de las autoridades y centenares de asistentes que esperaban presenciar el evento en las pantallas gigantescas que se dispusieron en la Plaza de Bolívar.

Sin embargo, tenían el paso permitido al teatro 750 personas entre diplomáticos, víctimas, organizaciones sociales, altas cortes, congresistas, directores de medios, mandatarios regionales y locales y altos funcionarios, entre los que estaban los costeños: un muy saludador gobernador del Atlántico, Eduardo Verano; el senador barranquillero de La U Armando Benedetti –comentando en tono de “cómo te parece” la investigación que podrían abrirle por el desfalco al Magisterio de Córdoba– y el expresidente de la Cámara de Representantes, el cordobés liberal Fabio Amín.

Los grandes ausentes, por supuesto, los expresidentes Álvaro Uribe y Andrés Pastrana, quienes abanderaron el No al antiguo acuerdo y se mantienen en el No al nuevo.

Y también sorprendió la no presencia del vicepresidente Germán Vargas Lleras, quien andaba poniendo la primera piedra de un plan de 212 viviendas gratis en Turbaco, Bolívar. Allí, antes de comenzar la rueda de prensa, les dijo a los periodistas que se iría si no le preguntaban por las casas, pero EL HERALDO le preguntó por qué no asistió a la firma, a lo que respondió que tenía una programación ya establecida y no pudo modificarla. Luego, en Barranquilla, le preguntaron lo mismo y dijo que no contestaría más preguntas, y se fue.

​Entre tanto, en el escenario del teatro, los negociadores del Gobierno se ubicaban a la derecha y los jefes de las Farc a la izquierda, ambos custodiando una pequeña mesa al frente en que descansaba el nuevo acuerdo de paz, la bala de fusil convertida en bolígrafo y una pequeña bandera tricolor con una paloma en la cima del asta.

Tras un cerrado aplauso, la cantante cartagenera Cecilia Silva Caraballo entonó a capela el Himno Nacional ataviada con una elegante pollera blanca y un arreglo tricolor en su cabello rizado derramado a los costados.

Santos empezó llamando a la unión: “quiero invitarlos a que dejemos atrás décadas de violencia para unirnos, por esta patria querida, y trabajar juntos por la reconciliación, alrededor de ideales compartidos de paz, de convivencia, y de respeto”.

Además, haciendo una clara referencia a algunos sectores del No que no aprueban el documento, advirtió: “quiero invitarlos a que veamos en este momento un momento de cambio que nos permita creer en un mejor mañana no con la exigencia de lo inalcanzable, sino con la certeza de lo posible”.

Y antes, comenzaba el jefe de Estado manifestando: “todos sabemos en el fondo del alma que el conflicto tiene un costo demasiado alto y doloroso”.

Al referirse al triunfo del No en el plebiscito, describió las labores de ajuste del nuevo acuerdo y agradeció incluso a los opositores: “durante más de 40 días recogimos propuestas de cambio para tener un nuevo acuerdo. Agradezco al propio Centro Democrático y al No”.

No obstante, sentenció, una vez más, que el documento es definitivo y lo bautizó: “hoy hemos firmado el acuerdo definitivo, el acuerdo del Teatro Colón”.

Y concluyendo su intervención, expresó: “no puedo imaginar labor más elevada que proteger la vida y construir la paz”.

Perdón a las víctimas

Por su parte, Londoño, quien fue precedido, tras la firma del documento, por un coro de “¡sí se pudo!” por parte de los asistentes, pidió perdón una vez más: “nuestra petición de perdón para las víctimas”.

Y al principio hizo votos por: “que la palabra sea la única arma de los colombianos”.

​También expresó su agradecimiento “con los miles de ciudadanos que salieron a las calles a manifestar su condena a la guerra” y rechazó los crímenes de líderes sociales que han venido incrementándose en el país en los últimos días.

​Además sorprendió Londoño con el planteamiento del que llamó un ‘gobierno de transición’ “para la implementación de los acuerdos”, e incluso envió un mensaje al presidente electo de los Estados Unidos: “saludamos la elección de Donald Trump y esperamos contar con el respaldo del nuevo gobierno de Washington”.

Al final del breve y sobrio acto, ante los invitados que gritaban “¡viva la paz!”, los tambores del cabildo cartagenero, encabezados por Silva Caraballo, se tomaron los ecos del majestuoso y centenario Teatro Colón.

Un alegre, un llamador, una tambora, una gaita y la voz de Silva rechazaron con la cumbia ‘Violencia’, de José Barros, junto con el mundo entero, 52 años de guerra, más de 220 mil muertos y unas 8 millones de víctimas en un país que acaba de darle una segunda oportunidad a la paz.

Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/demos-la-oportunidad-la-paz-santos-en-la-firma-del-nuevo-acuerdo-305488
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Message : #7646 Darloup
26 nov. 2016, 05:18

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El presidente Juan Manuel Santos firma el texto del nuevo Acuerdo de Paz. Al lado le aplaude ‘Timochenko’, comandante en jefe de las Farc.


EL HERALDO reproduce textualmente el discurso del presidente Juan Manuel Santos durante la firma del nuevo Acuerdo Final de Paz en el Teatro Colón de Bogotá.

Compatriotas. Los colombianos compartimos un amor profundo por nuestro país que nos permite reconocernos como nación.

​Hemos forjado nuestra identidad nacional a lo largo de cerca de doscientos años de vida como nación independiente.

Los colombianos no nos dejamos abatir por la adversidad y reaccionamos con fortaleza, coraje y fraternidad frente a los obstáculos.

​Somos un pueblo orgulloso de nuestras virtudes, de nuestro empuje y nuestro tesón. Compartimos valores y aspiraciones de progreso y bienestar.

La paz y la concordia son parte de esos valores compartidos. Son un anhelo común y un sueño que hemos buscado hacer realidad desde hace años, décadas… siglos.

Todos sabemos, en el fondo del alma, que el conflicto armado tiene un costo demasiado alto. Es demasiado doloroso, como lo son todas las guerras.

Los muertos, los desaparecidos, los heridos, las víctimas y sus familias han sufrido este terrible enfrentamiento.

Lo han sufrido también todos los que, sin vivir directamente el conflicto, han visto nuestro país, nuestra querida Colombia, atrapada en este laberinto de violencia.

Y todos –absolutamente todos– sabemos que la paz nos devolverá la esperanza, la fe en el futuro y la posibilidad de tener un mejor vivir para nosotros y nuestros hijos.

Ese gran objetivo común nos ha sido esquivo, a pesar de múltiples intentos hechos a lo largo de más de medio siglo.

Pero los colombianos somos perseverantes. Insistimos, nos empecinamos en alcanzar las metas que nos proponemos.

​Durante los últimos seis años nos hemos empeñado en darnos una nueva oportunidad para acabar la violencia y sembrar las semillas de la reconciliación.

​Hace dos años, en la elección presidencial, los colombianos reafirmaron su decisión de hacer de la paz una prioridad nacional.

En agosto pasado alcanzamos un acuerdo con las Farc, paso fundamental para comenzar a construir esa paz.

Diálogo Nacional

Los ciudadanos, el pasado 2 de octubre, se expresaron. Dijeron queremos la paz. Pero queremos un nuevo acuerdo.

​Durante más de cuarenta días escuchamos a los colombianos. Escuchamos sus preocupaciones y también sus voces de aliento para perseverar y no perder este impulso, estando ya tan cerca de la meta.

Decenas de miles de jóvenes en todo el país, esa nueva generación que construirá la Colombia del mañana nos exigió que le entregáramos un país distinto al que nosotros recibimos:

Un país donde la violencia y la muerte no sean lo normal.

Un país libre de las cadenas del odio y donde todos tengamos derecho a la vida, a la tranquilidad y a ser felices.

​Durante más de cuarenta días, en jornadas intensas, nos pusimos en la tarea de recoger, ordenar y atender las propuestas de ajustes y cambios para tener un nuevo acuerdo.

Quiero reconocer y agradecer los aportes que hicieron las víctimas, la Iglesia, los jóvenes, los empresarios, los partidos de la coalición para la paz, las Altas Cortes y magistrados, las organizaciones religiosas y sociales, los sindicatos, las comunidades indígenas y afrodescendientes, los militares retirados, los movimientos de mujeres, el propio Centro Democrático y tantos otros sectores con los que hablamos, unos que votaron ‘Sí’ y otros que votaron ‘No’.

​Cada uno de ellos propuso, desde su propia perspectiva, alternativas para avanzar hacia el nuevo acuerdo.

Las recibimos con la mejor disposición, con toda humildad.

Las hicimos nuestras y las usamos como norte para hacer los cambios necesarios al acuerdo original.

Lo hicimos también entendiendo que esos cambios no podían echar para atrás los inmensos logros alcanzados a lo largo de seis años de negociaciones.

Lo hicimos con sentido de urgencia, conscientes de que la incertidumbre y el paso del tiempo conspiraban contra la paz y que el peso de las diferencias políticas no podía – o por lo menos no debería— ser superior al anhelo común de todos los colombianos.


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/reconozco-que-este-nuevo-acuerdo-es-mejor-santos-305486
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Message : #7647 Darloup
26 nov. 2016, 06:06

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Rodrigo Londoño, alias Timochenko, máximo líder de las Farc, durante su intervención en el Teatro Colón.


En su discurso por la firma del nuevo acuerdo, Rodrigo Londoño, ‘Timocheno’, dijo que “la única arma que usarán las Farc será la palabra”.

Para alcanzar la firma de este Acuerdo Definitivo, los colombianos vivimos más de siete décadas de violencia, medio siglo de guerra abierta, treinta y tres años en procesos de diálogos, un lustro de debates en La Habana, el desencanto del pasado 2 de octubre y el más histórico esfuerzo por conseguir el mayoritario consenso de la nación.

En esta última etapa enriquecimos y modificamos el Acuerdo anterior, teniendo en cuenta las inquietudes y las propuestas, aclaraciones y definiciones puntuales hechas por los más variados grupos y organizaciones sociales, sectores de opinión y movimientos y partidos políticos. Estudiamos con desprevención y esmero todo lo puesto a consideración de las partes en la Mesa por los interesados, e introdujimos importantes y numerosos cambios y modificaciones sustanciales a los textos antiguos, hasta convertir el Acuerdo Final en Definitivo.

La Mesa de La Habana se vio rodeada nuevamente del apoyo de la comunidad internacional, preocupada hondamente porque los esfuerzos por la paz en Colombia llegaran a buen puerto. Las voces de aliento de la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea, el gobierno de los Estados Unidos, El Vaticano, la Celac y los países acompañantes Venezuela y Chile, habrían de sumarse a la permanente diligencia de Cuba y Noruega, países garantes del proceso, que estuvieron noche y día velando por la exitosa culminación de los trabajos de las delegaciones. A todos ellos y ellas nuestro eterno reconocimiento.

Inclusión de minorías

Son artífices de este Acuerdo Definitivo las organizaciones de mujeres de Colombia, que se manifestaron en muchas formas para dar a conocer el verdadero sentido de sus aspiraciones. Igual podemos decir del movimiento LGTBI. Nos reunimos en La Habana con delegaciones de diversos credos cristianos, de movimientos sociales y distintos partidos políticos. Varias personalidades de la política colombiana también se hicieron presentes para aportar sus puntadas en el anhelo común de tejer las más sabias fórmulas.

Movilización nacional

Nuestro sentimiento de solidaridad y admiración a las y a los miles de compatriotas que salieron a las calles y plazas de ciudades y pueblos, a manifestar su condena a la guerra, su respaldo a los fundamentos del Acuerdo Final, y a exigir a las partes sentadas a la Mesa no pararse hasta firmar un Acuerdo Definitivo. A los y a las jóvenes y estudiantes universitarios que consiguieron despertar una auténtica movilización nacional en defensa de la solución política, y que promovieron y conquistaron un Pacto Juvenil por la Paz, entre la mayoría de las representaciones políticas de los distintos partidos y movimientos, incluidos el Partido Conservador y el Centro Democrático.

Agradece la unidad

A las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes, a los líderes agrarios y comunales con amplia trayectoria en el trabajo por la paz en los territorios, a las decenas de miles de familias que se unieron a las Farc en las vigilias por la paz, a las personalidades de la iglesia católica, la ciencia y el mundo del arte, a los académicos de diferentes universidades, a las plataformas por la paz que brotaron en las ciudades del país, a quienes se unieron a las marchas del silencio, de las flores, de las víctimas de la Unión Patriótica, a quienes fundaron los campamentos por la paz y se sembraron en ellos, a quienes convocaron actos por la paz en distintas ciudades del mundo. Este Acuerdo Final les pertenece porque ayudaron a construirlo con sus esperanzas y acciones.

El pueblo de este país está harto de la violencia, de la intolerancia, de los estigmas y señalamientos. Quiere y exige un cambio profundo en las costumbres políticas, que cesen la corrupción, la mentira, el engaño. La primera demanda nacional es que se ponga fin al uso de las armas en la política, que se garantice el derecho a disentir, a hacer oposición, a protestar contra la mala administración, contra las leyes injustas, contra la arbitrariedad y el abuso de los funcionarios en el poder. Que la vida, la integridad personal, las libertades de movimiento y pensamiento sean reales. Por eso Colombia cierra filas en torno a este Acuerdo Definitivo.

Fin de la guerra

Porque implicó debates profundos con todas las voces del Establecimiento, involucró a prestantes miembros de las fuerzas armadas, tensó las posiciones a los puntos más extremos, requirió singulares esfuerzos de aproximación. Nadie debería quedarse por fuera de él. Con este Acuerdo no se deponen posiciones ideológicas, políticas o de conciencia, sólo ponemos fin de manera definitiva a la guerra. Para confrontar civilizadamente las contradicciones.

No más asesinatos

Por eso reclamamos su implementación pronta y eficaz, a fin de desatar la edificación de la convivencia democrática, la paz y la justicia social en nuestro país. No más asesinatos de dirigentes sindicales, agrarios o populares, de reclamantes de tierras, de activistas sociales, de opositores políticos de izquierda. No más amenazas ni hostilidades. Es inaudito que a estas alturas sigan cayendo guerrilleros de las Farc con extraños argumentos, que las denuncias por violaciones a los derechos humanos sean pan de cada día, que de todas partes broten quejas de comunidades por los planes de ocupación militar, por operaciones de erradicación forzada de sus cultivos pese a lo pactado. Asombran al país el desalojo violento del campamento por paz de la Plaza de Bolívar, la indolencia del gobierno nacional frente a los asesinatos de dirigentes campesinos y activistas de la Marcha Patriótica. Mientras se felicita al Ejército Nacional por propinar golpes al ELN, es nula la solidaridad hacia las familias de los activistas populares y guerrilleros de las Farc dados de baja.

Gobierno de transición

Confiamos en tomar parte activa, en plena legalidad, en los ya próximos debates y justas políticas. Destacamos la importancia que tendría para el país la conformación de un gobierno de transición, cuyo propósito fundamental sea el cumplimiento cabal de los Acuerdos de La Habana, el cual debería estar integrado por todas las fuerzas y sectores que han trabajado sin tregua por ellos

Saludo a Trump

Extendemos nuestro saludo a Donald Trump por su elección como nuevo Presidente de los Estados Unidos y aspiramos a que su gobierno pueda jugar un destacado papel en beneficio de la paz mundial y continental. Esperamos que el propósito superior de la paz en Colombia, que contribuirá decisivamente al entendimiento en toda Latinoamérica y el Caribe, siga contando con el respaldo y la aquiescencia del nuevo gobierno de Washington.

​Reiteramos nuestra solidaridad con todas las víctimas de esta larga guerra, sea cual sea el bando al que hayan pertenecido, así como nuestra petición de perdón por las consecuencias que para ellos hayan podido provenir de nuestras manos. A nuestros adversarios políticos nuestro respeto, nuestro ramo de olivo, nuestra invitación fraternal a convivir en la diferencia. No habrá más violencia entre colombianos por razones políticas, ese sólo hecho debe llenarnos de ánimo para trabajar por hacer de nuestra patria un país muchísimo mejor. Creemos indispensable que para el bien del país, la palabra sea la única arma que nos permitamos usar los colombianos.


Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/timochenko-pide-un-gobierno-de-transicion-que-implemente-el-acuerdo-305485
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Senado vota sí a la refrendación del nuevo Acuerdo de Paz con las Farc

Message : #7653 Darloup
01 déc. 2016, 05:34

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Por Tomás Betín

Se cumplió este martes durante casi 13 horas la extensa sesión. Centro Democrático no votó. Hoy se aborda el tema también en la Cámara.

Tras casi 13 horas de debate, el pleno del Senado aprobó este martes, por 75 votos a 0, la refrendación del nuevo acuerdo de paz con las Farc.

El Centro Democrático, aunque participó intensamente en la discusión, no votó al final la proposición por la que se planteó la refrendación del nuevo documento suscrito el pasado 24 de noviembre en el Teatro Colón.

En la extensa sesión, mientras los negociadores de paz pidieron refrendar el documento, el uribismo solicitó negarlo.

La jornada arrancó con la intervención del jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, pidiendo unas rápidas refrendación e implementación, justificando el 'fast track' para ello y afirmando que "la discusión importante" es sobre "salvar vidas".

"Este es el debate, probablemente no del siglo, pero sí del medio siglo", inció diciendo De la Calle, señalando además la legitimidad del Legislñativo para la refrendación: "el Senado recoge la totalidad de las opiniones".

Puso, acto seguido, el foco en lo que considera lo importanmte del debate: "sin embargo, hay grandes ausentes en este debate, y son los más de 1.200 uniformados que han salvado su vida desde el cese al fuego".

Por ello, advirtió que"el imperativo moral era acudir a La Habana, a buscar una solución, para que primara la vida".

Sobre los temas, criticados por el No, de la supuesta sustitución de la Constitución y del presunto ingreso del pacto al bloque de constitucionalidad, precisó: "la expresión 'bloque de constitucionalidad' no existe en el acuerdo. Si alguien la encuentra, me corto la coleta. La teoría de la sustitución de la Constitución se ha convertido en el refugio de quienes defienden el status quo, pero en realidad lo que estamos haciendo es defendiendo la Constitución de 1991, que se fundamentó en la paz".

Y concluyó al respecto: "hoy, el acuerdo como un todo, no ingresa a la Constitución", agregando que "si la Corte Constitucional va a hacer el control de constitucionalidad del acuerdo con una guerrilla, es de gran significado".

Advirtió además sobre la actual condición de las tropas de la guerrilla: "el cese del fuego actual es frágil, en la medida en que el traslado de las Farc a las zonas veredales no se ha dado".

Por lo que clamó por unas prontas refrendación e implementación: "si no ratificamos el Acto Legislativo para la Paz, nos tocaría esperar meses para que operen las zonas veredales y la JEP".

En este sentido, explicó que, a su manera de ver, "el 'fast track' no es autocracia, es garantizar que logremos llegar a la otra ribera estando en la mitad del río".

Negó, en contrasentido de lo que pregona la oposición, que no hubo 'conejo' a los del No con el nuevo acuerdo: "oímos la totalidad de las objeciones, no desdeñamos ninguna, y se hicieron los ajustes. No hubo 'conejo'".

Explicó así mismo que "no fuimos a buscar la rendición de las Farc, sino a buscar acuerdos, y ganamos el hecho de que las Farc desaparezcan. ¿Por qué no una rendición?, porque ya está bueno, porque tenemos 8 millones de victimas y 220 mil muertos".

Frente al espinoso tema de la justicia y los reclamos del No por medidas de cárcel para las Farc, señaló: "respeto a quienes consideran que las Farc deben ir a la cárcel, e incluso respeto más a quiénes dicen que otros, todos los responsables, también deben ir", pero, anotó, "para una víctima es preferible que su victimario repare, pida perdón, dé la cara, más que el hecho de que pase años en La Picota".

Finalmente, habló sobre el polémico asunto del enfoque de género, que fue calificado por sectores del No y de iglesias cristianas como 'ideología' de género: "con el tema de género hubo un manejo truculento de la información. Me gustaría que hibieran escuchado a las campesinas de los Montes de María, quienes tienen la verdadera concepción del enfoque de genero, entre otras cosas, porque allí violaron a 200 de ellas".

Y concluyó De la Calle: "si la prenda es buena, no importa el precio", refiriéndose a la necesidad de "comprar" la paz.

El comisionado

El comisionado de paz, Sergio Jaramillo, quien exhibió una matriz con las propuestas del No que se incluyeron en el nuevo acuerdo, aseguró que en el pacto quedaron consignadas "un 90 por ciento de ellas".

Señaló también en medio de su pronunciamiento: "no pretendemos que se dé un consenso absoluto. Es imposible. Lo que sí podemos lograr es un acuerdo general".

Enseguida, explicó algunos de los ajustes que se hicieron en el nuevo documento: "se hizo mejor el punto de reforma agraria integral y se aclaró sobre la propiedad privada", así mismo: "las circunscripciones transitorias de paz para las víctimas son un tema innovador. Busca la participación de las zonas afectadas por el conflicto".

Y puso de presente, además, que "las Farc con sus activos responderán con la reparación de las víctimas".

Por último, manifestó que en la mesa de Cuba llegaron "francamente, al límite de lo que es posible hacer en una negociación de paz".

Y advirtió sobre los más de 50 líderes sociales asesinados durante lo que va corrido del año: "la incertidumbre en que estamos nos ha llevado a asesinatos contra la Marcha Patriótica que no pueden ocurrir en el Siglo XXI".

El uribismo

Ya en el turno de los voceros de las bancadas, Iván Duque, del Centro Democrático, reconoció que "Colombia ha tenido una larga historia de violencia inclemente", pero, advirtió, "en nombre de la justicia social se han cometido muchos crímenes, y en nombre de la rebelión se han querido justificar".

Puso de presente el senador opositor de derecha que "un país democrático no puede ser tolerante con los crímenes de las Farc", y añadió que "es cierto que muchos gobiernos han intentado la negociación, pero siempre ha habido un consenso nacional".

Criticó además Duque que "el Gobierno empezó a utilizar la paz para satanizar a quienes tenían posiciones críticas y a usarla como plataforma electorera".

Y en este sentido aseguró: "les digo, mirándolos a los ojos, que la campaña del No se adelantó con el principio de que los del Sí no eran nuestros enemigos", y señaló que en las urnas "los colombianos entendieron que el voto por el No era reclamar una Colombia donde la justicia permitiera cimentar la paz.

Por ello pidió votar no a la refrendación: "no refrendemos este acuerdo en contravía de la voluntad de los colombianos".

'Ideología' de género

El pastor cristiano John Milton Rodríguez, vocero del No, insistió en que en el nuevo documento "hay 'ideología' de género' y por eso lo rechazamos".

En su intervención, Rodríguez reclamó "el reconocimiento de la familia como principal víctima de la guerra. Nos inquietaron las cartillas con 'ideología' de género y el nuevo acuerdo va en ese mismo sentido".

Se quejó además el líder religioso que "se nos estigmatizó, eso es una falta de respeto, por nuestra posición sobre la 'ideología' de género. Y en el acuerdo se mencionan 114 veces conceptos que tienen que ver con 'ideología' de género".

Finalmente, dejó en claro que "no aceptamos el uso del enfoque del género, y somos especialistas en restaurar familias en la Iglesia Cristiana".

De otro lado, la líder cristiana, Jenny Neme, vocera del Sí, dijo que "en Colombia no existe una sola vocería de las iglesias", ya que "hay diferentes iglesias que hemos hecho un llamado por la paz".

Y concluyó: "estamos convencidos de que Dios nos ha dado esta oportunidad para la paz".

"Sus hijos no van a la guerra"

Richard Moreno, representante de las negritudes del Chocó, exclamó, en medio de una enérgica intervención: "refrendando ustedes el acuerdo nos dan más días de vida y nos quitan el fusil de la espalda. La paz es ya, no tengan miedo, que los vamos a respaldar, y a los que se queden en el tren de la paz, la historia les reclamará".

Les advirtió además a los parlamentarios que "sus hijos no van a la guerra; quienes llevamos el plomo estamos convencidos que ustedes harán lo correcto, que es refrendar", y añadió que "si ustedes, valientemente, sacan adelante esta refrendación, no solo valió la pena que sean congresistas sino también que sean seres humanos".

Pinto vs. Uribe

Yolanda Pinto, viuda del gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, asesinado por las Farc durante un intento de rescate del Ejército, le reclamó al expresidente Álvaro Uribe la orden impartida para dicho operativo y le reclamó el hecho de que ahora no apoye la paz.

Inicialmente, Pinto, vocera de las víctimas por el Sí, manifestó: "vengo a reclamar de ustedes que con el corazón limpio refrendemos este acuerdo. Es un acuerdo posible. Y es porque yo también espero que las Farc nos digan la verdad que apoyo este acuerdo".

Además, advirtió que "este acuerdo recoge las angustias de los que votaron por el No. No podemos anteponer el debate político al logro de la paz".

Acto seguido se dirigió al senador y líder del No: "usted sabe, senador Uribe, que el operativo de rescate de mi esposo fue una chambonada, pero tengo claro que fueron las Farc la que le dispararon", y concluyó en este sentido: "permita ahora la paz".

En respuesta, el expresidente señaló: "mi padre está en el cielo, después de haber sido asesinado por las Farc. La operación de rescate de Guillermo Gaviria no fue una chambonada, hubo fallas, tuvimos un informante, lo único que quise fue que los pudieran liberar, el Ejército procedió con entrega".

"Entreguen los 700 secuestrados"

La vocera de las víctimas por el No, Diana Sofía Giraldo, solicitó "gestos humanitarios de parte de las Farc, Colombia necesita verdad, esa fue nuestra súplica. Vi propuestas serias y valiosas en la mesa con el Sí, pero tenía fe ciega en que iban a pensar en Colombia, y me dolió este plan b del Gobierno".

Agregó Giraldo que ella entiende "perfectamente el dolor de que las Farc pasen de La Habana al Congreso sin un simbolismo que se llama verdad" agregando que "la vocación de perdón no puede servir para que se diluyan los derechos de las víctimas".

Por último, reclamó: "deben retornar los más de 700 secuestrados por las Farc para que se cierre el duelo y se pueda pensar en reconciliación".

"Su obligación es parar el conflicto"

Todd Howland, representante para Colombia de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, le dijo a los congresistas que "es su obligación parar el conflicto con las Farc".

Howland, quien aportó el punto de vista del ente multilateral que encabeza la misión de verificación el cese al fuego y desarme en el país, inició su intervención manifestando: "tengo miedo por su país".

Advirtió entonces a los legisladores en el pleno de la cámara alta: "señores congresistas, su obligación es parar el conflicto con las Farc y no arriesgar más el derecho a la vida de 2 millones de colombianos que viven en las zonas de conflicto".

En este sentido, el funcionario de la ONU indicó: "estoy aquí para pedir poner en prioridad a las víctimas, porque todos, los del Sí y los del No, tienen la responsabilidad de buscar una salida".

Reportó así mismo que los asesinatos de líderes sociales son vistos con preocupación por el organismo: "hemos registrado 37 homicidios de líderes comunales en estas semanas, y es importante ponerse en los zapatos de estos 2 millones de personas que viven en áreas de conflicto. La gente que vive en zonas de conflicto son colombianos y merecen los mismos derechos que ustedes".

Al destacar la necesidad de una pronta implementación de lo pactado, advirtió que "sin implementación, las zonas de preagrupamiento son una bomba de tiempo, porque cada día que pasa sin una solución crecen la incertidumbre y la amenaza de disidencias".

Señaló al respecto que "el dialogo de la ONU con estos guerrilleros es franco y sincero y ellos nos han manifestado que temen por su sustento y el de sus familias y que les ofrecen trabajo en otros grupos criminales, yo creo que han contado con mucha suerte pues en este grado de incertidumbre ya debería haber más disidencias, que ya existen, como en el caso de Tumaco, donde fue una disidencia la que terminó enfrentándose con el Ejército y dejando varios muertos".

También se refirió Howland al plebiscito del pasado 2 de octubre, y dijo que hubo votantes que les preguntaron a los funcionarios de la ONU, como observadores del proceso, que dónde estaban los buses y las lanchas que los llevaban a los sitios de votación durante las elecciones parlamentarias y presidenciales, y señaló que eran personas que deben viajar muy lejos y durante mucho tiempo para votar, pero que como los partidos no estaban en una contienda electoral, no les interesó transportar a estos votantes: "no se garantiza a las personas de regiones apartadas que puedan ejercer su derecho al voto".

Explicó que "todos los procesos de paz son inestables y el cese bilateral es muy frágil. Es mejor implementar bien un acuerdo con reparos que esperar a que haya un acuerdo perfecto".

Finalmente, admitió que "los acuerdos de paz son imperfectos, y estos de Colombia no son la excepción. Trabajar por un acuerdo perfecto afectará a millones que siguen bajo amenaza", invitando de esta manera a una refrendación positiva del nuevo pacto entre el Gobierno y las Farc.

Los partidos

Igualmente, las bancadas políticas expusieron sus puntos de vista frente al documento.

El primero en hablar por los partidos fue Marco Avirama, de ASI: "los indígenas estamos convencidos de que la solución al conflicto debe ser negociada. Tenemos derecho como indígenas a defender la paz en nuestros territorios".

Enseguida, Hernán Andrade, del Partido Conservador, recordó que "la paz es un derecho de todos los colombianos, esa es una premisa básica que no está en discusión" y reiteró que "ningún acuerdo de paz en Colombia ha tenido refrendación, ¿cuándo se refrendó el acuerdo de Ralito? Se trajo aquí directamente".

A su turno, Carlos Fernando Galán, de Cambio Radical, expuso que este proceso de paz "ha buscado las condiciones para que los guerrilleros pasen a la vida civil" y que "el hecho de que participaran empresarios y militares retirados en el proceso le dio garantías".

En su momento, Jorge Robledo, del Polo Democrático, aseguró que "no hay nada en los acuerdos que se pueda decir que destruye a Colombia. Se puede decir pero no demostrar" y puso de presente que "este Congreso, por deficiente que sea, representa a la nación colombiana para refrendar el acuerdo".

Luego, en una explosiva intervención, Claudia López, de la Alianza Verde, recordó que "los líderes del Chocó y Toribío que estuvieron aquí le rogaron a este Congreso que detenga la balacera. Cuando a uno le apuntan con un fusil no importa de quién es, o si los paramilitares son mejores que la guerrilla. Aquí, rodeados de escoltas, decimos que la paz puede esperar, mientras los campesinos nos piden que los saquemos de esta tragedia".

Señaló además que "en la primera Ley de Justicia y Paz que presentó el gobierno anterior había cero cárcel para los paramilitares, ¿pero para las Farc es impunidad?".

Y aseveró en este sentido que "los uribistas están rechazando este acuerdo de paz por cálculo político, no por principios. Tenemos que aprender a ganar elecciones sin balas, sin cálculos mentirosos de quienes aspiran a una triple reelección".

Posteriormente, Álvaro Uribe, como segundo vocero del Centro Democrático, se quejó: "evité que la anterior intervención me enloqueciera y me llevara a desordenar esta intervención mía".

Contó que al conocer que se había llegado al nuevo acuerdo de paz "le pedí al presidente que el acuerdo no fuera definitivo, y se anunció el acuerdo como definitivo".

Empezó acto seguido a criticar algunas de las disposiciones del pacto que según él no son adecuadas: "en la tutela se le quita autonomía a la Corte Constitucional para compartirla con una sala en que estarán las Farc".

Sobre el espinoso tema de la cárcel para la guerrilla, indicó: "hubo restricciones de la libertad para las Farc muy inferiores a las que se le imponen a un colombiano que tiene casa por cárcel", que "la pena a las Farc no cumple con la Convención Americana de Derechos Humanos ni con la Corte Penal Internacional" y que "la pena para las Farc no cumple con la función punitiva que requiere la justicia restaurativa para poder disuadir al criminal".

Finalmente, planteó que "sin una refrendación popular no se puede activar el fast track ni las facultades extraordinarias al presidente", por lo que conlcuyó: "el Centro Democrático no puede votar una proposición sin una refrendación de democracia directa".

La voz fue entonces para Roy Barreras, de La U, quien manifestó: "hoy en este Congreso vamos a refrendar este acuerdo que hará verdad que la guerra con las Farc ha terminado. Este es un voto bello, un voto que nos hará llegar orgullosos a nuestras casas por haber acabado la guerra".

Reiteró el legislador oficialista que "todos los presidentes anteriores hicieron procesos de paz y jamás le preguntaron a nadie".

Y, por último, respondió una pregunta del expresidente opositor: "preguntaba Uribe que cuál era el afán de la paz, y se lo responden los líderes sociales asesinados en estas semanas, que han dejado huérfanos pequeños".

Del mismo modo, Horacio Serpa, del Partido Liberal, criticó el hecho de que "no deja de sorprender que quienes estaban en contra del plebiscito del 2, pidan ahora otro plebiscito. Además, no es cierto que la Corte Constitucional haya dicho que se requiere una refrendación popular para este nuevo acuerdo".

Y sentenció que "lo del bloque de constitucionalidad lo han convertido en un galimatías sorprendente para confundir a la gente".

A su vez, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, aseguró que "todas las propuestas de los cristianos sobre enfoque de género fueron incluidas. Hubo una sola petición que no fue atendida, que era eliminar el término 'enfoque de género', porque eso no se inventó en Cuba, eso hace parte del ordenamiento jurídico colombiano desde hace rato, incluso la Procuraduría del doctor Alejandro Ordóñez emitió documentos usando esa expresión".

Agregó al respecto que "tanto se aclaró el tema del enfoque de género que la Iglesia Católica, al pronunciarse sobre el acuerdo, lo avaló".

Finalmente, invitó a la oposición "a que mantengamos el diálogo que tuvimos estas semanas, ahora durante la implementación de este nuevo acuerdo".

Mientras se debatía ampliamente en el recinto de la cámara alta, la Plaza de Bolívar también se dividía a las afueras. Por un lado, decenas de manifestantes del Sí dispusieron una 'alfombra blanca' pidiendo la paz y montaron fotos de cada uno de los 102 senadores en tablas de madera, en las que marcarían quiénes votaron sí, no y quiénes no asistieron. Y por el lado del No, algunos manifestantes, luciendo orejas de conejo y exhibiendo carteles, rechazan el nuevo acuerdo con las Farc.

Este miércoles, el maratónico debate se cumplirá en el pleno de la Cámara de Representantes.

Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/senado-vota-si-la-refrendacion-del-nuevo-acuerdo-de-paz-con-las-farc-306959
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Cámara aprobó 130 votos a 0 la refrendación del nuevo Acuerdo de Paz

Message : #7654 Darloup
02 déc. 2016, 06:13

Image
Vista general del Salón Elíptico del Congreso, donde sesiona la plenaria de la Cámara de Representantes.


Por Tomás Betín

Con los avales de Senado y Cámara quedó refrendado, vía legislativa, el nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc. Nueve conservadores pidieron refrendación popular y se unieron a los 19 uribistas en la abstención.

Tras un debate de más de 11 horas, en el que hubo 110 intervenciones en total, la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó este miércoles por 130 votos a 0 la refrendación del nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc.

La votación se dio en el Salón Elíptico, al que llegaron al final varios ministros y senadores quienes, sosteniendo velas encendidas, le dieron su aval al documento suscrito el pasado 24 de noviembre en el Teatro Colón.

División azul

En medio de la sesión, nueve conservadores firmaron una constancia en la que pidieron refrendación popular del pacto y anunciaron que no votarían, uniéndose así a 19 del Centro Democrático.

David Barguil, conservador cordobés, señaló al respecto: "la posición de los conservadores se ha dividido. Le hemos pedido al presidente que la refrendación sea popular, porque uno no puede cambiar las reglas del partido. La democracia es la única manera de ponernos de acuerdo en un estado de derecho. Esa expresión del 2 de octubre sólo puede ser revertida por el pueblo colombiano".

Así mismo, advirtió que "es muy triste que la paz se esté usando como caballito de batalla, por unos y otros" y que "es el momento de sacar adelante la paz sin atropellar al pueblo colombiano".

Finalmente, propuso "un mecanismo para que los colombianos se puedan expresar y blindar así este acuerdo, y evitar la polarización".

A su vez, la representante Inés López, conservadora del Atlántico, anunció que tampoco votaría la refrendación del nuevo acuerdo y pidió el voto popular. Pero Pedrito Pereira, conservador bolivarense, dijo que votaría sí a la refrendación y dijo que respeta otras decisiones en su partido.

"Dictadura de la paz"

En el turno de la oposición del Centro Democrático, Álvaro Prada, sentenció: "estamos viviendo la dictadura de la paz".

Y añadió que "el Acto Legislativo para la Paz es un golpe de Estado. Y no está vigente desde que se votó No en el plebiscito".

Del mismo modo, aseguró que "hoy estaríamos celebrando un gran acuerdo gracias a la generosidad de los del No, pero no se correspondió esto por parte de Santos", porque, entre otras cosas, "el nuevo acuerdo es en un 90% igual al anterior acuerdo. Por eso, la refrendación debe ser del pueblo, estoy de acuerdo con los conservadores".

Y concluyó que "para remate, las Farc han pedido un gobierno de transición que es para impedir que el uribismo llegue al poder", quejándose de que "Santos quiere desmovilizar 5 mil hombres y Uribe desmovilizó 50 mil, pero le dieron el Nobel de la Paz a Santos".

Las bancadas

Rodrigo Lara, de Cambio Radical, anunció su voto por el sí porque "vamos a proteger a los colombianos más humildes de una guerra".

Frente a temas polémicos del nuevo acuerdo, indicó: "en la justicia transicional no se trata igual a militares y guerrilleros, porque a los primeros se les presume legalidad en su actuar".

Agregó sobre la refrendación vía legislativa que "no necesitamos ningún fallo que nos declare que tenemos los congresistas la representación popular. Estamos ante un nuevo acuerdo y hoy vamos a refrendarlo en una decisión soberana".

Advirtió en este sentido que en el siguiente paso, de la implementación, "no seremos notarios de leyes que vayan contra los intereses de los colombianos".

Por su parte, Ángela Robledo, de la Alianza Verde, expresó: "como mujer, feminista, estoy feliz con este voto que vamos a dejar hoy, porque la guerra daña. Este es un voto ético".

Criticó la representante de izquierda a la oposición por sus posturas: "el No no representa las voces de millones de colombianos víctimas, que son quienes tienen la mayor autoridad moral".

A su vez, Germán Navas Talero, del Polo Democrático, arremetió contra Ordóñez: "quiero protestar por la falta de respeto del exprocurador Ordóñez, no sé a qué viene aquí, pero cualquiera en este recinto tiene más legitimidad que él".

Y advirtió al respecto además: "yo no soy ilegítimo, como él dijo que este Congreso era ilegítimo para refrendar. Yo tengo 45 mil votos, y eso me autoriza; él no tiene uno solo. Y votaré sí a la refrendación".

Entre tanto, John Jairo Roldán, del Partido Liberal, dejó en claro: "en nombre del partido queremos manifestar nuestro apoyo irrestricto a la refrendación a este acuerdo".

Y lanzándoles una pulla a los conservadores, concluyó: "la coherencia liberal es la de un partido que ha luchado por la paz históricamente".

De otro lado, por petición del representante magdalenense de La U, Eduardo Díazgranados, la plenaria de Cámara hizo un minuto de silencio por las víctimas.

Luego, el parlamentario admitió que "le dije a mi bancada que tenía mis dudas acerca de que el Congreso fuera el camino para refrendar. Pero me puse a pensar en estos 50 años de guerra, ¿vamos a permitir que esto siga? Yo quiero mirar a mis hijos cuando estén grandes y decirles que su padre tuvo los pantalones de darle esta oportunidad a la paz".

Acuerdo para implementación

El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, admitió que "los diálogos que tuvimos con el No fueron muy útiles, y demostramos que podíamos hablar en medio de profundas diferencias", y propuso, como el martes ante el Senado, un acuerdo nacional para la implementación de los acuerdos: "este diálogo, amigos de la oposición, queremos preservarlo, y los invitamos a mantenerlo frente a un acuerdo nacional por la implementación".

Reiteró que en esa mesa con el No "todas las propuestas de los pastores cristianos fueron recogidas en el nuevo acuerdo. Precisamos que cuando hablamos de enfoque de género nos referimos al privilegio que deben tener las mujeres en el posconflicto. Y se incluyó el tema de poner a la familia como víctima del conflicto armado y la reivindicación de la libertad de cultos".

No obstante, advirtió que "no podíamos eliminar el término 'enfoque de género' del acuerdo, porque es un término que existe hasta en resoluciones de 2009 emitidas por el exprocurador Ordóñez".

Polémica con Ordóñez

Durante la primera intervención de los voceros del No, que le correspondió al exprocurador Alejandro Ordóñez, se formó un rifirrafe por fuera de micrófonos entre éste y la bancada de la Alianza Verde, que exhibió una pancarta en la que se leía: "Ordóñez, anulado por corrupto".

Se referían los verdes a la decisión del Consejo de Estado que anuló la reelección de Ordóñez como jefe del Ministerio Público el 7 de septiembre pasado, al encontrar el máximo tribunal de lo contencioso administrativo que hubo en el proceso de escogencia irregularidades relacionadas con la cuestionada práctica del 'yo te elijo; tú me eliges'.

Por la 'pelotera' que se armó, el presidente de la Cámara, el liberal Miguel Ángel Pinto, debió suspender la sesión durante un par de minutos.

En su intervención, no obstante, el exprocurador advirtió que "la decisión del 2 de octubre implicó un mandato que el Gobierno desconoció. El mandato del 2 de octubre fue renegociar el acuerdo y no presentar éste, que es el mismo acuerdo maquillado. (...) En los aspectos sustanciales el acuerdo permanece idéntico y les recuerdo que la Corte Constitucional dijo que rechazado el mismo es inejecutable".

Además señaló que "esta refrendación del Congreso tiene solo un valor político y no tiene ningún valor jurídico" y agregó que "estamos ante un rompimiento constitucional y una usurpación del Gobierno".

Criticó así mismo la campaña del Sí: "al país lo dividieron desde el Gobierno, porque el argumento de la campaña fue señalarnos como enemigos de la paz", y concluyó que "nadie entendió mal lo de la 'ideología' de género, que pretendieron metérnosla de contrabando" en el acuerdo.

"Tenemos que ceder"

La exministra barranquillera Cecilia López Montaño, a su turno, comparó las historias de las Farc y los paramilitares y la posición del Gobierno y los Estados Unidos frente a ambos grupos armados ilegales: "si uno compara las historias de las Farc y los paramilitares, se da cuenta por ejemplo del apoyo que le han brindado a los segundos los Estados Unidos y algunos gobiernos. En Colombia ha habido complacencia con el paramilitarismo y una posición incongruente frente a las Farc".

Explicó en consecuencia que "el Estado no ha derrotado a las Farc, luego esto es una negociación y tenemos que ceder. Los del Sí también cedimos, y nos preocupa por ejemplo que los empresarios pequeños del campo se asocien con grandes industrias para terminar siendo empleados" y "nos dolió mucho que la población Lgbti quedara por fuera del acuerdo".

Por último, consideró que "este es el mejor acuerdo porque los que viven en pueblos masacrados como Bojayá podrán vivir tranquilos. Estamos construyendo un futuro mejor para nuestros nietos, porque no pudimos para nuestros hijos".

El jefe negociador

El primero en intervenir en el Salón Elíptico en que sesiona la cámara baja fue el jefe negociador de paz del Gobierno, Humberto de la Calle, quien lo hizo más o menos en los mismos términos que ante el recinto de la cámara alta el martes y reiteró la advertencia de que si no sobrevive el 'fast track' en la Corte Constitucional, la Justicia Especial para la Paz, JEP, solo entraría en vigor hasta noviembre de 2017.

"Gracias al cese 1.200 familias no han visto morir a los suyos. Las medidas de desescalamiento del conflicto han permitido que el promedio diario de muertes baje en un 98%", dijo, y concluyó en este sentido que "el fin del conflicto tiene un contexto moral".

Así mismo, consideró que "este acuerdo de paz es el cierre del ciclo constitucional que inició en 1991 con una Constitución para la paz" y aseguró nuevamente, ante las inquietudes del Centro Democrático y los voceros del No al respecto, que "la expresión 'bloque de constitucionalidad' no existe en el nuevo acuerdo de paz. Nada entra a la Constitución por razón del nuevo acuerdo de paz".

Ahí puso de presente el riesgo que habría para la implementación si no se consolida el procedimiento abreviado que establece el Acto Legislativo para la Paz, en estudio en estos momentos en la Corte Constitucional, con una ponencia favorable: "si no sobrevive el 'fast track', la situación es compleja, porque la JEP no estaría sino hasta noviembre de 2017".

Al respecto, recordó que "la situación actual del cese al fuego y preagrupamiento de las Farc es frágil. Esto no es retórica".

También reiteró que se acogieron varias de las propuestas del No tras su triunfo en el refrendatorio del anterior acuerdo: "el 2 de octubre se oyó la voz del pueblo y por eso tenemos un nuevo acuerdo".

Y concluyó que "este es un momento donde el Congreso es el representante auténtico de la nación", refiriéndose a la polémica que hay, sobre todo con el uribismo, frente a la legitimidad que tiene el hecho de que la refrendación del nuevo acuerdo sea vía legislativa.

No obstante, el presidente de la Cámara, el liberal Miguel Ángel Pinto, precisamente leyó al inicio de la sesión de este miércoles la resolución de ayer del Consejo de Estado, ante la consulta elevada por el Ejecutivo, en la que determina que la refrendación en el Congreso es adecuada y está en los términos de la ley.

CE le da vía libre al Congreso

El presidente Juan Manuel Santos informó este miércoles, durante la graduación de 187 subtenientes del Ejército, que la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado conceptuó que el Congreso de la República es la instancia idónea para refrendar el acuerdo.

"En forma unánime la Sala de Consultas el día de ayer dio su respuesta: El Congreso de la República es la instancia idónea para refrendar los acuerdos de paz", explicando: "yo le pedí al señor ministro del Interior que elevara una consulta al Consejo de Estado, a la Sala de Consultas para que nos dijera si lo que estábamos haciendo, interpretando lo que sucede en todos los países, y es utilizar el Congreso de la República como la instancia idónea para refrendar los acuerdos de paz".

Por su parte, el Consejo de Estado publicó en su página web un comunicado que señala que "la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado conceptuó que el Congreso de la República puede refrendar el nuevo acuerdo, que fue suscrito por el Gobierno Nacional y las Farc, el pasado 24 de noviembre de 2016".

Y agrega que "la Sala de Consulta, con ponencia del magistrado Germán Bula Escobar, señaló que desde el punto de vista de la naturaleza, fines y alcance del control político que el Congreso de la República ejerce sobre el Gobierno Nacional, resulta conforme con la Constitución y con la ley orgánica del reglamento del Congreso que ese cuerpo legislativo pueda hacer una manifestación política, a título de refrendación, de los acuerdos de paz suscritos por el presidente de la República".

Señalando además que "la refrendación por parte del Congreso debe entenderse como un voto de confianza respecto de la política al mando en el manejo de la paz, con el fin de que la acción pública y estatal en la materia tenga el mayor grado de legitimación democrática posible, producto de la seria discusión y deliberación acerca de los problemas cuya solución reclama con insistencia la sociedad, por manera que las iniciativas, planes y compromisos asumidos por el Estado en el acuerdo suscrito con las Farc cuenten con una base sólida de estabilidad política",

El comisionado

El comisionado de paz, Sergio Jaramillo, señaló: "estamos frente a un acuerdo nuevo, que es el resultado de escuchar al pueblo".

Y dijo que "la paz requiere romper las desconfianzas que hay en las zonas de conflicto".

Concluyó al respecto que "nuestra principal preocupación no son los voceros políticos, sino el 50% de la gente que votó No".

"El jueves comienza la paz"

"Mañana comienza una nueva era, mañana comienza la paz con ese adversario que tuvimos durante 52 años", afirmó también Santos durante el acto militar.

"Esa paz la vamos a consolidar, la vamos a construir todos los colombianos, ladrillo por ladrillo, reto por reto, con las Fuerzas Armadas, con nuestro Ejército siempre como guardián de nuestra institucionalidad y de nuestra democracia", aseguró.

Dijo que con la refrendación de la Cámara de Representantes a lo pactado con las Farc en La Habana, tal y como lo hizo el Senado de la República la noche del martes, este jueves inicia el denominado Día D: "mañana comienza el Día D. ¿Y eso qué quiere decir? Que en cinco días comienza el traslado de todos los miembros de las Farc a las zonas veredales de transición".

Y agregó que "antes de finalizar este año, el 30 de diciembre, deben estar todos, todos los miembros de las Farc, en esas zonas de transición", añadiendo: "en el Día D más 150 todas las armas de las Farc deben estar en poder de las Naciones Unidas".

Antes, durante la instalación del 83° Congreso Nacional Cafetero, el jefe de Estado manifestó su confianza en que la Cámara de Representantes, al igual que lo hizo el Senado, refrende el acuerdo: "ayer, en una votación histórica, el Senado de la República votó 75-0, refrendando los acuerdos que le ponen fin a un conflicto de 52 años y hoy espero que la Cámara de Representantes haga lo mismo".

Zuluaga denunció a Santos

Ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara, el excandidato presidencial uribista, Óscar Iván Zuluaga, entabló una querella por injuria contra el presidente Santos por sus declaraciones en el canal 'CNN' sobre el caso del 'hacker'.

Para Zuluaga la manifestación del jefe de Estado en el noticiero estadounidense fue "irreflexiva y ligera", al señalar que su campaña por la reelección presidencial en La U fue "infiltrada" por personas pertenecientes al equipo de campaña del Centro Democrático.

En este sentido, el dirigente uribista señaló: "tal manifestación no solo es deshonrosa e infame, sino también falsa y se efectúa por primera vez, de manera espontánea y sorpresiva, para callar con una ofensa los hechos recientemente dados a conocer a los colombianos y que indican las labores de espionaje y escucha ilegal adelantadas por el Gobierno en las elecciones presidenciales de 2014".

El 'encerratón'

Al mismo tiempo que se desarrollaba en la Cámara otra jornada maratónica, en la Plaza de Bolívar veedores estudiantiles, apoyados por la organización Congreso Visible, dispusieron igual que el martes la 'encerratón' del Congreso con pancartas con cada uno de los 166 representantes, para marcar votos y asistencia.

Y otros estudiantes dispusieron pequeñas bolsas de tierra alrededor de la estatua de Bolívar para "sembrar la vida".

Entre tanto, centenares de manifestantes del No, incluidas varias comunidades cristianas, protestaron contra el nuevo acuerdo de paz y el proyecto de reforma tributaria.

La última intervención fue la de la representante liberal y víctima, Clara Rojas, quien manifestó con emotividad: "soy una víctima de este conflicto, pero desde niña me han enseñado a perdonar. Invito a mis compatriotas a perdonar".

Fuente: http://www.elheraldo.co/colombia/camara-aprobo-130-votos-0-la-refrendacion-del-nuevo-acuerdo-de-paz-307224
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Llega el Día D: se inicia cuenta regresiva para desarmar Farc

Message : #7655 Darloup
02 déc. 2016, 06:19

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El presidente Juan Manuel Santos en la ceremonia de asensos de la Policía.


Por Tomás Betín

Con la refrendación del nuevo acuerdo comienzan a correr los tiempos de la dejación de armas. Según el mandatario, para el 30 de diciembre deben estar todos los miembros de las Farc en las zonas de transición.

El presidente Juan Manuel Santos afirmó que hoy, después de que la refrendación pasara su examen en el Senado y la Cámara, es el ‘Día D’, a partir del cual se contará el calendario de la dejación de armas, que marca el fin de las Farc como guerrilla insurgente.

“Mañana (hoy) comienza una nueva era, mañana (hoy) comienza la paz con ese adversario que tuvimos durante 52 años”, dijo el presidente durante la graduación de 187 subtenientes del Ejército,

Manifestó que con la refrendación de la Cámara de Representantes a lo pactado con las Farc en La Habana, tal y como lo hizo el Senado de la República la noche del martes, este jueves inicia el denominado Día D: “¿Y eso qué quiere decir? Que en cinco días comienza el traslado de todos los miembros de las Farc a las zonas veredales de transición”.

Y agregó que “antes de finalizar este año, el 30 de diciembre, deben estar todos, todos los miembros de las Farc, en esas zonas de transición”, añadiendo: “En el Día D más 150 todas las armas de las Farc deben estar en poder de las Naciones Unidas”.

Además, el Presidente informó que la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado conceptuó que el Congreso de la República es la instancia idónea para refrendar el acuerdo, al respecto de una petición enviada por el ministro del Interior al alto tribunal.

En dicho concepto el Concejo de Estado sostiene que “la refrendación por parte del Congreso debe entenderse como un voto de confianza respecto de la política al mando en el manejo de la paz, con el fin de que la acción pública y estatal en la materia tenga el mayor grado de legitimación democrática posible”.

Antes, durante la instalación del 83° Congreso Nacional Cafetero, el jefe de Estado manifestó su confianza en que la Cámara de Representantes, al igual que lo hizo el Senado, refrende el acuerdo: “En una votación histórica, el Senado de la República votó 75-0, refrendando los acuerdos que le ponen fin a un conflicto de 52 años y espero que la Cámara de Representantes haga lo mismo”.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/llega-el-dia-d-se-inicia-cuenta-regresiva-para-desarmar-farc-307300
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ABC de la Ley de Amnistía que empieza hoy su trámite en el Congreso

Message : #7712 Darloup
20 déc. 2016, 05:15

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Guerrilleros de las Farc en formación previo al inicio de la X Conferencia Guerrillera en las sabanas del Yarí, en la que ratificaron el Acuerdo de Paz con el Gobierno.


Por Jorge Cantillo Barrios

Este será el primer proyecto tramitado con el ‘fast track’.El proyecto de ley contempla siete clases de delitos políticos y 35 conexos. Sus beneficios podrían ser extensivos a militares y civiles.

Hoy se inicia en las comisiones primeras conjuntas del Senado y la Cámara de Representantes la discusión sobre la Ley de Amnistía. Un debate histórico como casi todas los que vendrán en estos seis meses de implementación legislativa del Acuerdo de Paz con las Farc.

Este debate destaca en lo particular por dar inicio formal al uso del ‘fast track’, procedimiento especial que reduce el tiempo para aprobar leyes y reformas, y servir como validación a la refrendación del pacto de La Habana, condición impuesta por la Corte Constitucional.

En concreto, con esta ley se busca dar un alivio judicial, y un perdón, a los combatientes presos o con procesos abiertos por delitos políticos y delitos conexos a este.

Para tal fin se establecen dos tipos de procedimientos, uno ‘de iure’ que es inmediato y general, y otro caso a caso. Este último está sujeto a la Sala de Amnistía que tendrá la Jurisdicción Especial de Paz.

El procedimiento de iure sería aplicado una vez entre en vigor la ley y cobijaría a la mayoría de combatientes de las Farc, incluidos los guerrilleros que se encuentran en la cárcel.

Según el ministro de Justicia, Jorge Londoño, el indulto que ofrecerá el Gobierno podría cobijar al rededor de 100 miembros de las Farc, sumándole los amnistiados de las cárceles, cuyo número ronda los 4.500 presos.

Aquellos guerrilleros que salgan de las cárceles deberán trasladarse a las zonas veredales para adelantar el proceso de reincorporación en conjunto con los combatientes activos.

Aclara Londoño, en declaraciones recientes, que no hay una lista conformada de cuántos guerrilleros serán beneficiados, pero que dicha lista deberá ser conformada a los 10 días de haber entrado en vigencia la Ley.

La importancia de la amnistía no solo radica en que con ella arranca la implementación, sino que ha sido reconocida, tanto por las Farc como por el Gobierno, como la condición fundamental para brindar seguridad jurídica a los guerrilleros durante el procedimiento de desarme.

En plata blanca, sin amnistía no hay entrada de Farc en las zonas veredales y no hay garantía para la dejación de armas.

Agentes del Estado

Los miembros de las Fuerzas Militares y de Policía están excluidos de los beneficios de la amnistía, ya que esta se otorga para delitos políticos y ellos, como agentes del Estado, no pueden cometerlos.

Sin embargo, esta ley preveé un tratamiento judicial diferenciado para los Agentes del Estado que se traduce en una renuncia a la persecución penal.

Esta medida, al igual que el perdón otorgado a los guerrilleros, no aplicará para delitos de lesa humanidad o crímenes de guerra.

De acuerdo con la ponencia elaborada por el senador Armando Benedetti, los terceros civiles implicados en el conflicto, también podrán acceder a la renuncia de la persecución judicial, siempre y cuando se hayan presentado ante la JEP dentro de los tres años siguientes a su puesta en marcha “y no hayan tenido participación determinante en delitos más graves y representativos”.

En esta categoría, según Benedetti, podrían caer los condenados por parapolítica y farcpolítica, quienes podrían recuperar sus derechos políticos.

¿Qué casos juzga la JEP?

En primer lugar la JEP está diseñada para investigar y juzgar los delitos más graves, como los crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad.

En esta categoría caen el secuestro, el genocidio, la tortura o la violencia sexual. Tales casos no podrán ser objeto de amnistía.

Sin embargo, la JEP tendrá una Sala de Amnistía, encargada de revisar caso por caso qué delitos pueden ser objeto de este beneficio y establecer otras conexidades al delito político dependiendo del caso particular estudiado.

¿Qué pasa con el narcotráfico?

El narcotráfico no quedó incluido entre la lista de 35 delitos conexos a los siete delitos políticos reconocidos en la Ley de Amnistía. Sin embargo, puede llegar a ser indultable en los casos individuales en que se reconozca su conexidad con el financiamiento del conflicto.

Es decir, la actividad del narcotráfico por sí misma y para el enriquecimiento personal no tendrá cabida en JEP, pero en los casos que haya servido para financiar el sostenimiento de la confrontación armada de las Farc, podría ser objeto de sanciones alternativas.

Serán los jueces, entonces, los encargados de dirimir en cada caso cuando el narcotráfico fue usado para fines políticos y cuando no.

Debates en el Congreso

El debate de hoy también tiene otra particularidad: será el primero con participación del movimiento Voces de Paz, constituido para acompañar el tránsito de las Farc de las armas a la política.

Seis ciudadanos, tres en Cámara y tres en Senado, tendrán voz más no voto en los debates de la implementación. Ellos, desempeñarán un rol inédito en el legislativo, que por primera vez escuchará posturas abiertamente afines con la guerrilla.

Amnistía: Delitos políticos

Son reconocidos siete tipos de delitos políticos basados en el uso de la fuerza para buscar derrocar un Gobierno.

1. Rebelión: Usar las armas para pretender derrocar el Gobierno, o suprimir, o modificar el régimen constitucional.

2. Sedición: Usar las armas para impedir transitoriamente el libre funcionamiento del régimen constitucional o legal vigente.

3. Asonada: Forma tumultuaria y violenta para la ejecución u omisión de algún fin.

4. Conspiración: Ponerse de acuerdo para cometer un delito de rebelión o de sedición.

5. Seducción: El que, con el propósito de cometer delito de rebelión o de sedición, sedujere personal de las Fuerzas Armadas.

6. Usurpación: El que, con el propósito de cometer delito de rebelión o de sedición, usurpare mando militar o policial.

7. Retención ilegal de mando: Retener un mando político, militar o policial con el propósito de la rebelión o sedición.


Conexidad: 35 delitos conexos

Estos serán los crímenes objeto del indulto ‘de iure’: Apoderamiento de aeronaves. Constreñimiento para delinquir. Violación de habitación ajena. Violación ilícita de comunicaciones sea privada entre personas u oficial. Utilización ilícita de redes de comunicaciones. Violación de la libertad de trabajo. Injuria. Calumnia Daño en bien ajeno. Falsedad personal. Falsedad material de particular en documento público. Obtención de documento público falso. Concierto para delinquir. Utilización ilegal de uniformes e insignias. Amenazas. Instigación a delinquir. Incendios. Perturbación en servicio de transporte público colectivo u oficial. Tenencia y fabricación de sustancias u objetos peligrosos. Fabricación, porte o tenencia de armas de fuego. Fabricación, porte o tenencia de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos. Perturbación de certamen democrático. Constreñimiento y fraude al sufragante. Fraude en inscripción de cédulas. Corrupción al sufragante. Voto fraudulento. Contrato sin cumplimiento de requisitos legales. Violencia contra servidor público. Fuga; y espionaje.

Amnistía debe cumplir con estándares internacionales: ONU

La etapa de implementación legislativa que inicia hoy con el debate sobre la Ley de Amnistía, no ha dejado indiferente a la ONU, organismo internacional que acompaña el proceso de paz, que desde su Alta Consejería para los Derechos Humanos ha lanzado una advertencia al Gobierno colombiano y su Congreso: Los indultos y amnistías otorgados deben cumplir con todos los estándares internacionales.

Así lo expresó Todd Howlan, comisionado de ONU para los DD.HH., quien por medio de un comunicado emitido de su despacho reiteró que la ley que se adopte para poner en marcha un programa de “amnistía, indulto y tratamientos penales especiales” en el marco del proceso de paz debe respetar “plenamente los estándares internacionales en materia de derechos humanos”.

“Los beneficios que se otorguen tienen que ser el resultado del cumplimiento de compromisos por parte de los eventuales beneficiarios de las medidas, no pueden ser el punto de partida ni convertirse en un fin en sí mismos", agregó Howland.

Asimismo señala que esos beneficios deben “aplicarse de manera excepcional, condicionada e individualizada y generar el régimen de estímulos requeridos para lograr el funcionamiento adecuado de los mecanismos de verdad, justicia y reparación que se han acordado en el marco del proceso de paz”.

La seguridad jurídica de los eventuales beneficiarios de esta ley, agrega, no se podrá materializar de forma efectiva si el proceso de diseño, adopción y puesta en marcha de las medidas no incorpora los estándares internacionales y no permite el ejercicio efectivo de los derechos de las víctimas.

“Ciertamente, la participación efectiva de las víctimas hará que el proceso sea más lento y dispendioso, pero es un factor determinante para garantizar la transparencia y la certeza en la aplicación de este tipo de medidas”, explica Howland en el comunicado.

“Los derechos de las víctimas tienen que trascender la retórica y tener mecanismos procesales eficaces que garanticen su acceso real, no formal, a la justicia”, añade.

La Oficina agrega que sigue dispuesta a brindar sus consideraciones técnicas sobre el proyecto de ley, si así lo requieren las autoridades estatales.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/abc-de-la-ley-de-amnistia-que-empieza-hoy-su-tramite-en-el-congreso-312441
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ELN, una guerrilla que llega mermada a la mesa de diálogos

Message : #7768 Darloup
27 janv. 2017, 00:58

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Por Jorge Cantillo Barrios

Aunque mantienen presencia en 11 departamentos y una amplia red de colaboradores, sus hombres en armas no superarían los 2.500 y enfrentan una negociación contra reloj.

El próximo 27 de enero se instalará formalmente la primera mesa de diálogos pública con el ELN, un evento que culminará un proceso de acercamientos exploratorios que ha durado más de tres años.

A la instalación de la mesa, que tendrá su primera sede en Quito, Ecuador, la guerrilla llegará en medio de frecuentes enfrentamientos con el Ejército, en el afán de mostrar poderío militar, y con secuestrados aún en su poder.

Estos dos aspectos, la posibilidad de un cese al fuego y la devolución de los secuestrados, serán abordados durante la primera ronda de negociaciones.

Pero ¿qué tan fuerte está militarmente el ELN? ¿Llegan con ventaja o desventaja estratégica a la mesa?

De acuerdo con León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, el ELN mantiene influencia en 11 departamentos del país, y aunque cuentan con una red de colaboradores o milicianos muy amplia, “quizá más amplia que la de las Farc”, su hombres en armas no superarían los 2.500.

Sobre este estimado, Luis Fernando Trejos, director del Idepi de la Universidad del Norte, es menos obtimista y sostiene que los elenos llegarían a negociar en Quito con 1.500 hombres en armas.

Trejos, un estudioso del conflicto en el Caribe colombiano, defiende que el ELN en la región se encuentra muy mermado, y que actualmente no tendrían más de 60 o 70 hombres en armas.

“Toda la presencia que queda del ELN en la costa está en la serranía del Perijá, toda eso está enmarcado en el Frente de Guerra norte. Lo poco que se habla es de una estructura que está en el sur del Cesar que es el frente José Manuel Martínez Quiroz”, afirma Trejos.

El director del Idepi señala que en el Sur de Bolívar también hay pequeños grupos que hacen parte del Frente de Guerra Darío Ramírez Castro. “Ellos se encuentran en todos los municipios adyacentes a la Serranía de San Lucas”.

Según Trejos lo que ha permitido la supervivencia de las estructuras elenas en la costa es su cercanía con Venezuela, territorio que usan para resguardarse.

Influencia Histórica. Coinciden ambos expertos en señalar que las zonas de influencia histórica del ELN se dividen en Arauca, Catatumbo, y Sur de Bolívar.

“En el Chocó últimamente ha crecido mucho el Frente Occidental”, señala Valencia.

Trejos recuerda que en estas zonas históricas se dio la resistencia de los alenenos a los embates militares del Plan Colombia y el Plan Patriota. “Ahí es donde se mieve el Coce (Comando Central) entre Catatumbo y Sur de Bolívar, por lo menos uno de sus miembros, ‘Pablito’, se encuentra en Arauca.

Otra diferencia entre la costa y demás áreas de influencia guerrillera es que mientras que en Catatumbo las rentas por extorsión a las petroleras y las que deja la coca, perdieron la subsistencia las estructuras elenas, mientras que en el Caribe, “la financiación era en clave de secuestro”, lo que produjo un desgaste político más acelerado.

Negociación

Ventajas y desventajas

A la mesa de diálogos de Quito el ELN llega la ventaja de tener un terreno abonado por las Farc, ya que los réditos de la paz elena no podrán ser inferiores a la fariana, además, tendrán la ambición de obtener alguna otra reivindicación. Así lo plantea León Valencia, quien sostiene que “abrir un diálogo nacional sobre el petróleo y los recursos naturales”, es para el ELN lo que el tema agrario es para las Farc. Sin embargo, el experto opina que el tiempo será el principal enemigo de este proceso, ya que las elecciones presidenciales están próximas. “En ese contexto es difícil negociar y está la incertidumbre de quién será el próximo presidente”, dice.

Fuente: http://www.elheraldo.co/politica/eln-una-guerrilla-que-llega-mermada-la-mesa-de-dialogos-321590
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¿Para dónde van los diálogos con el ELN?

Message : #8173 Darloup
19 juin 2017, 07:43

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Por Óscar Montes

Mientras las Farc están a punto de entregar sus armas y de participar en las próximas elecciones, el Eln se niega a abandonar el secuestro y mantiene posturas radicales en la negociación con el Gobierno.

Siempre se ha dicho que negociar con el Eln es mucho más complicado que hacerlo con las Farc. En ello juega un papel determinante el fundamentalismo de sus jefes, que los lleva a creer que lo único que importa es lo que ellos piensan y expresan a nombre del “pueblo”, el mismo al que martirizan cada vez que vuelan un oleoducto, unas torres de energía, asesinan soldados y policías y secuestran a modestos comerciantes a quienes gradúan de potentados para justificar su secuestro y el pago de multimillonarios rescates.

El Eln está sentado con el Gobierno en Quito pero no está negociando. Está hablando, que es lo que hacen sus voceros cada vez que se reúnen con delegados del Gobierno, sea en Colombia o en el exterior, como ocurrió en Caracas, Tlaxcala y Maguncia, Alemania. El Eln habla por hablar, porque sus posiciones dogmáticas no les permiten a sus jefes ceder en algunas de sus posturas. Es el caso -por ejemplo- del secuestro de civiles, cuya práctica no sólo es justificada por alias Gabino y Antonio García, sino que terminó por convertirse para ellos es un "punto de honor" al que no piensan renunciar.

Es decir, el Eln pretende que el Gobierno acepte que sigan secuestrando a lo largo y ancho del país, mientras sus jefes hablan carreta y "botan corriente" en Quito, a donde pretenden llevar a media Colombia para que los escuchen a ellos, porque está visto que ellos no oyen a nadie. Nadie que no sea del ELN, por supuesto.

Por esa razón mientras todo el mundo -o mejor: el mundo entero- condena el secuestro como un crimen de Lesa Humanidad y como el peor de los delitos contra la libertad del ser humano, los jefes del Eln lo justifica aduciendo que lo suyo no es "secuestro", sino una simple "privación de la libertad", que es -según ellos- algo que todos los Estados hacen y que Eln, como organización rebelde, también lo puede hacer. Y luego argumentan con un cinismo que espanta -y sin que les tiemble la voz- que "secuestrar" hace parte del derecho que les asiste para obtener las finanzas que les permita "subvencionar la lucha rebelde".

En su delirio algunos de ellos, como alias Antonio García, se atreven a contradecir la vigencia de tratados que se ocupan del Derecho Internacional Humanitario y que condenan sin contemplación el delito del secuestro. García sostiene que el DIH lo que prohíbe es la "toma de rehenes", que son utilizados como escudos humanos, pero que en ningún momento habla del "secuestro" o de la "privación de la libertad".

Pues bien, Juan Camilo Restrepo -jefe del equipo negociador del Gobierno- lleva varios meses tratando de hacerles entender que secuestrar personas es inadmisible y que ningún gobierno -ni siquiera el de Juan Manuel Santos, que ha dado muestras de su inmensa generosidad con las Farc- está dispuesto a negociar si no abandonan esa práctica criminal. El Eln se niega a hacerlo. Mientras tanto sus voceros prefieren hablar de otros asuntos, como "pedagogía y comunicaciones para la paz, grupos de países de apoyo, acompañamiento y cooperación", al tiempo que anuncian que seguirán trabajando para el "desminado humanitario", sin que nadie sepa qué significa y cuáles son los alcances de dicha expresión.

Esta semana, los mismos jefes del Eln que se niegan a dejar de secuestrar -porque nadie lo prohíbe, según ellos- se atrevieron a condenar la "intromisión" de Estados Unidos en los asuntos internos de Colombia. Los mismos jefes guerrilleros que ven con buenos ojos la presencia de enviados cubanos a Venezuela para que actúen conjuntamente con la Guardia Nacional Bolivariana y con la Policía de ese país a la hora de reprimir a los opositores al régimen chavista. En ese caso no se trata de una "intromisión", sino de una colaboración para hacerle frente al imperio estadounidense.

"Instamos al gobierno y al pueblo de Estados Unidos -dice el Eln en un comunicado- a seguir apoyando los diálogos de paz en Colombia, respetando la soberanía del país, sin interferir o descalificar a las partes". En su mensaje a Estados Unidos, los voceros del Eln piden "respetar la soberanía del país".

La organización defensora de los Derechos Humanos, Human Rights Watch, también ha cuestionado duramente el cinismo y la falta de compromiso del ELN en su negociación con el Gobierno. "El ELN sigue reclutando menores, colocando minas antipersonales, amenazando y desplazando civiles e imponiendo restricciones generalizadas al movimiento de los pobladores que limitan el acceso a sus medios de subsistencia", denunció recientemente José Miguel Vivanco, director del organismo para las Américas, luego de que se conociera de hechos del grupo guerrillero con civiles en el Chocó.

"El Eln -sostuvo Vivanco- debe poner fin a estos graves abusos de forma inmediata e incondicional. El conflicto armado no es una licencia para oprimir y aterrorizar a civiles".

Está visto que el Eln no tiene la intención de poner fin a su comportamiento criminal ni de forma inmediata ni mucho menos incondicional. Para lo primero, exigen un "cese bilateral" del fuego, que fue planteado en la mesa de Quito, pero sobre el que no se hizo ningún tipo de avance, según declararon los propios voceros del Eln, quienes sostuvieron -además- que las conversaciones con el Gobierno no terminarán antes de las elecciones presidenciales de 2018. Es decir, ese "chicharrón" lo heredará el sucesor de Santos.

Y de los partidos y movimientos que tendrán candidatos presidenciales el próximo año, el único que ha expresado abiertamente su opinión sobre la suerte de los diálogos con el Eln ha sido Cambio Radical, del ex vicepresidente, Germán Vargas Lleras. En efecto, Jorge Enrique Vélez, presidente del partido, ha dicho que ese grupo guerrillero debe aprovechar la negociación con Santos, porque si Vargas Lleras es elegido Presidente "esa mesa de diálogos se levanta". ¿Qué suerte le espera a la negociación con el Eln?

El cinismo del Eln, como arma de diálogo

Pretender justificar el secuestro como una herramienta para sostener la lucha armada es desde todo punto de vista una gravísima equivocación. El Eln debe renunciar a esa práctica criminal de inmediato. Punto. El mayor costo político que han tenido que pagar los grupos guerrilleros en Colombia es haberse valido del secuestro para el sostenimiento de sus combatientes y su causa revolucionaria. El secuestro significó el golpe de gracia que terminó por alejarlos definitivamente de la población. El poquito respaldo popular que tenían en sus zonas de influencia se esfumó cuando comenzaron a secuestrar comerciantes, ganaderos y agricultores. El cínico argumento de que se trata de "retenciones" y no de secuestros, es una prueba contundente de su carencia de compromiso en un diálogo serio que permita la desmovilización y el reintegro de sus combatientes a la sociedad civil. Es prueba también de la "ceguera histórica" del Eln que insiste en la lucha armada para acceder al poder en momentos en que hasta las Farc terminaron por entender que ese sueño revolucionario no es más que una quimera. De hecho, logros de los diálogos de La Habana -como el acceso a la tierra y los derechos políticos a la oposición, entre otros- demostraron la eficacia de la negociación para quienes se levantaron en armas.

El espejo de las FARC

La reunión de los jefes de las FARC con los del ELN celebrada recientemente en La Habana, que fue propiciada por el Gobierno, sirvió para que sus voceros intercambiaran opiniones y experiencias sobre la salida negociada al conflicto armado. Mientras los primeros están a punto de hacer dejación de todas sus armas y comenzar de lleno su reinserción a la sociedad, los segundos todavía tienen dudas acerca de la conveniencia de sentarse a negociar con el Gobierno. Las Farc llegaron a la mesa convencidas de la imposibilidad de acceder al poder por la vía armada, luego de perder a un buen número de sus jefes. El Eln, por su parte, considera que esa opción aún sigue vigente, ya no para tomarse el poder, pero sí para lograr el mayor número de reivindicaciones sociales para el pueblo, según sus voceros. Dentro de poco las Farc podrán participar en política y tendrán delegados suyos en el Congreso de la República, mientras que el Eln mantiene aún deliberaciones internas -¿eternas?- acerca de si es bueno negociar con Santos o esperar a que llegue un nuevo gobierno. Mientras se ponen de acuerdo es bueno que sepan que difícilmente encontrarán un Presidente más dadivoso que Santos, pues el costo político que ha tenido que pagar -y que se refleja en un paupérrimo 12 por ciento de respaldo popular- muy pocos querrán asumirlo.

¿A qué juega Maduro?

Las relaciones del Eln con el gobierno venezolano son muy cercanas. En múltiples oportunidades ha sido denunciada la presencia de guerrilleros de ese grupo insurgente en el vecino país, así como la existencia de campamentos en zonas fronterizas. La crisis que vive el régimen chavista encabezado por Maduro es una muy mala noticia para el Eln, pues significa no sólo pérdida de respaldo político, sino logístico. Un Maduro en problemas es un problema para el Eln. Para el Gobierno de Colombia también es mucho más difícil tener que lidiar con un Maduro belicoso por cuenta de la crisis interna que atraviesa su gobierno. La posibilidad de escalar el conflicto verbal con Colombia con el propósito de subir su aprobación, no deja de ser una tentación para el presidente del vecino país. El anticolombianismo que fue tan utilizado en tiempos de Chávez -cuando sostuvo duros enfrentamientos con Álvaro Uribe- podría convertirse en un recurso de Maduro en su afán por recuperar el respaldo perdido. Hasta ahora, Maduro no ha pasado de los insultos y las amenazas con contar "todos los secretos de la negociación del Gobierno de Santos con las FARC", a los hechos. Pero nadie garantiza que no lo hará en un futuro. Todo depende de su estado de ánimo, que a su vez depende de qué tanto le llega el agua al cuello.

¿Y si Trump mete las narices?

Por ahora Trump tiene asuntos más importantes que lo mantienen muy ocupado, entre ellos sus relaciones con Rusia, que están siendo investigadas con lupa por los medios de comunicación de Estados Unidos y que ya le costaron la cabeza a un director del FBI. Mientras Trump esté ocupado en otros menesteres, pocos países de América Latina le quitarán el sueño. Uno de ellos es Cuba, país al que le canceló el acuerdo que había sido firmado por Barack Obama. De esta forma, Trump puso fin al acercamiento que había iniciado su antecesor al tiempo que anunció que ayudará al pueblo cubano en su lucha contra el "brutal" gobierno de la isla. Venezuela, aunque ya aparece en el radar del gobierno estadounidense, todavía no es prioritario en su agenda. Todo depende de cómo se desarrollan los hechos en el vecino y de que tantas atrocidades estén dispuestos a cometer Maduro, Diosdado Cabello y otros altos dirigentes de, régimen chavista. En la medida en que Estados Unidos se meta en Venezuela, Colombia se verá afectada. No obstante, las declaraciones de funcionarios de ese país sobre asuntos internos de Colombia, como la liberación de un jefe guerrillero de las Farc y la no utilización de la aspersión aérea para acabar con los cultivos de coca, hacen pensar que nos están observando con lupa. Las declaraciones de Santos en ambos caso, pidiendo respeto a las decisiones judiciales y negarse a considerar la posibilidad de fumigar con glifosato los cultivos de coca, obviamente que no cayeron muy bien en las oficinas de la Casa Blanca.

Fuente: https://www.elheraldo.co/politica/analisis-ley-del-montes-para-donde-van-los-dialogos-con-el-eln-373711
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