
La delegación de las Farc cuando le daba lectura a los puntos acordados en La Habana.
Por César Muñoz Vargas
El Gobierno Nacional y la sociedad colombiana celebraron el primer acuerdo con las Farc, relacionado con el problema de la tierra, la piedra angular de la confrontación armada que ya lleva 50 años. Los ganaderos, poseedores de grandes extensiones de territorio, hasta ahora son los que han cuestionado los puntos convenidos, calificando la decisión como “desafortunada”.
El acuerdo se dio a conocer ayer en el Palacio de Convenciones de La Habana. Estuvieron presentes los negociadores del Gobierno y de la guerrilla, así como representantes de los países garantes, Cuba y Noruega, y los acompañantes, Venezuela y Chile.
Voceros del grupo insurgente y el jefe del equipo negociador, Humberto de la Calle Lombana, señalaron lo relevante del acuerdo, el cual permite transformar de modo radical la realidad del campo y de la familia campesina colombiana.
Sin embargo, ambas partes coincidieron, con la confianza de que así sea, que lo convenido solo empezará aplicarse una vez se discuta toda la agenda y se logren los convenios que Colombia espera para la firma definitiva del acuerdo que permita la terminación del conflicto armado.
En su alocución desde la capital de Cuba, De la Calle Lombana dijo que lo convenido está por encima de la visión tradicional de la reforma agraria y tiene la intención de establecer cambios reales para “cerrar la brecha entre el país rural y el urbano”.
El acuerdo es un gran y complejo tema que involucra, entre otros asuntos, la economía campesina, los créditos, el desarrollo territorial, la infraestructura rural, el agua potable y la preservación del medio ambiente.
El vocero del Gobierno colombiano expresó que todos los cambios en el campo se adelantarán respetando la propiedad privada y que todos los poseedores legales pueden estar tranquilos. Del mismo modo reiteró que no habrá aplicación parcial de acuerdos y que finalmente serán los colombianos quienes aprueben lo establecido en la mesa de diálogos, a través de un mecanismo de refrendación popular.
Finalmente, es importante recordar que este proceso que se inició en octubre del año pasado está compuesto de tres etapas: una exploratoria y confidencial a través de la cual se definió lo que se está discutiendo en la mesa; otra pública con discusiones reservadas, que es por la que se está transitando actualmente, y una tercera, y final, que es la ratificación ciudadana, en vista de que se trata de un propósito nacional que tardará varios años en aplicarse.
El proceso de diálogos se reanudará el próximo 11 de junio con el ciclo 11, cuando se empezarán a discutir los mecanismos de participación política de las Farc, una vez se llegue al fin del conflicto.
REACCIONES. Luego de conocerse el acuerdo logrado, se escucharon más voces a favor que en contra del avance logrado al término de la novena ronda de conversaciones en La Habana.
El presidente Juan Manuel Santos dijo que el proceso seguirá adelante con prudencia y responsabilidad. Se mostró su satisfacción por el paso gigantesco dado en La Habana. “Celebramos, de veras, este paso fundamental en La Habana hacia un pleno acuerdo para poner fin a medio siglo de conflicto”, expresó con entusiasmo.
El jefe de la delegación del Gobierno Nacional, Humberto de la Calle Lombana, adicional al comunicado oficial que pronunció desde La Habana, expresó que el país está frente a un cambio histórico por el renacimiento que tendrá el campo colombiano, y que “puede darse en el escenario del fin del conflicto”.
Antonio Navarro Wolff, vocero nacional del movimiento Progresistas, consultado por EL HERALDO aseguró que el acuerdo tiene unos temas generales que son buenos para el campesino que por décadas se ha considerado inviable, no obstante, destacó, habrá que esperar para ver cuáles son las herramientas reales con las que se cuenta para llevar a la práctica las iniciativas.
Navarro Wolff llamó la atención sobre el hecho de que en la agenda hay otros temas que no son fáciles, como los relacionados con la sustitución de cultivos ilícitos y las víctimas. “Quiero ver cómo las Farc van a desenredar el tema de las barbaridades que han cometido”. Al mismo tiempo, manifestó su confianza en que el proceso siga marchando por buen camino.
Finalmente, el exgobernador de Nariño envió un mensaje a los detractores del proceso de paz: “si podemos abreviar esta guerra que ya traspasó dos siglos, nos vamos a ahorrar un montón de víctimas”.
Por su parte, el representante por el Polo y defensor de las víctimas, Iván Cepeda, manifestó que es un día histórico que debe quedar en la memoria de los colombianos, porque se trata de un conjunto de acuerdos que tienen que ver con una de las causas principales del conflicto y que están encauzados a democratizar y a resolver la inequidad en el campo. “Con este anuncio, quienes se oponen al proceso se están quedando sin discurso”, destacó Cepeda.
Roy Barreras, presidente del Senado, tildó de irreversible e histórico este primer acuerdo alcanzado entre el Gobierno y las Farc. Haciendo una analogía con las carreras de ciclismo y en el auge del furor que vive el país por los triunfos logrados en el Giro de Italia, Barreras destacó: “Se superó el premio de montaña y ahora se vienen las etapas contrarreloj de aquí a noviembre”, esto último, como énfasis a la necesidad que se tiene de acelerar y concretar el proceso de paz antes de que finalice el año.
Entre tanto, el Partido Conservador se manifestó sobre el acuerdo, un tema que consideran sensible para la colectividad, como defensores históricos del desarrollo del campo.
Destacaron que “el acuerdo ratifique el respeto a la propiedad privada y al estado de derecho, que sin duda son prenda de garantía en la búsqueda de la paz que tanto anhelamos desde nuestra colectividad”.
Las reacciones también llegaron desde el exterior. El embajador de Estados Unidos en Bogotá, Michael McKinley, expresó su satisfacción por el acuerdo en el primer punto.
“Es un avance alentador que estas negociaciones van a llevar al fin del conflicto en Colombia”, manifestó McKinley en el aeropuerto militar de Catam, justo cuando llegaba el vicepresidente de EU, Joseph Biden, para una visita oficial a Bogotá que comienza hoy.
Otros gobiernos que difundieron mensajes de solidaridad con el pueblo colombiano y se congratularon del acuerdo fueron el venezolano y el boliviano, entre otros.
Y es que este proceso de paz ha llegado más lejos que cualquier otro celebrado con las Farc en el pasado, en un momento en que la guerrilla ha decidido apostar a la paz por encima de todo.
Estas muestras de satisfacción contrastaron con las declaraciones del presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, José Félix Lafaurie, quien consideró desafortunado el acuerdo.
“Desafortunadamente las Farc terminan llegando a un acuerdo en esta materia”, dijo Lafaurie, al precisar que el modelo que necesita Colombia de cara a los grandes mercados nada tiene que ver con la visión reduccionista de esa organización guerrillera.
Los puntos acordados
Acceso y uso de la tierra. Incluye tierras improductivas, formalización de la propiedad, frontera agrícola y protección de zonas de reserva. Busca que el mayor número de habitantes del campo sin tierra puedan acceder a ella mediante la creación de un fondo de tierras.
Programas de desarrollo con enfoque territorial. Se aplicará a todos los predios que ocupa o posee la población campesina en Colombia.
Infraestructura y adecuación de tierras. Demandará la provisión vías de comunicación y de riego, transporte, acopio y almacenamiento, comercialización y acceso a los mercados local, regional, nacional o internacional, de crédito y financiación.
Desarrollo social. Se desarrollarán aspectos relacionados con los sectores de salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.
Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa. Aquí se incluye asistencia técnica. Subsidios. Créditos. Generación de ingresos. Mercadeo. Formalización laboral.
Políticas alimentarias y nutricionales. Plantea la erradicación del hambre y la pobreza de los pobladores rurales con la puesta en marcha de programas de nutrición y de empleos rurales.
Fuente: http://www.elheraldo.co/noticias/nacion ... paz-111720